Brasil redujo su demanda de gas boliviano un 11% en julio, hasta los 24,7 millones de metros cúbicos diarios, y la tendencia a la baja se acentuó el mes pasado, informó hoy el Gobierno brasileño.
El Ministerio de Minas y Energía calcula que agosto se habrá cerrado con una media diaria de 22 millones de metros cúbicos, una cifra inferior al mínimo establecido en el contrato entre ambos países.
La media anual de importación del gas boliviano se situó al cierre de julio en los 22,84 metros cúbicos al día, según un comunicado difundido por el Ministerio.
El total de la demanda brasileña cayó un 6% en ese mes, lo que se explica, según el Gobierno, por el exceso de reservas y por las menores necesidades de las centrales térmicas, que entre marzo y abril redujeron su consumo en un 38% y en los tres meses siguientes, un 57%.
El régimen de lluvias favorable ha permitido suplir las necesidades energéticas del país con la electricidad producida en las centrales hidroeléctricas, por lo que se ha recurrido en menor medida a las térmicas, que principalmente se abastecen del gas boliviano.
Las represas de todo el país presentan índices "excelentes", según el comunicado, con el 83,26% de su capacidad en la región sur, el 76,44% en el noreste, el 71,84% en el sureste y en el centro del país y un 65% en la región amazónica.
Las necesidades energéticas del país también han mermado en los últimos meses debido a la crisis económica, que se ha reflejado en una caída en la producción industrial.
Brasil recibe el gas de Bolivia a través de un gasoducto con capacidad nominal de transporte de 31 millones de metros cúbicos diarios.
En diciembre del año pasado comenzó a disminuir su demanda de gas, que en los últimos años era constante y exigía el funcionamiento del gasoducto a plena capacidad.
La caída de la demanda brasileña ha llevado al Gobierno de Bolivia a analizar la posibilidad de modificar a la baja el contrato de suministro de gas con este país.
El actual contrato de compra y venta establece un monto mínimo de envío de 24 millones de metros cúbicos diarios y uno máximo de 31 millones.