La huelga de funcionarios del Poder Judicial de Paraguay, que comenzó hace 20 días, se ha agravado en las últimas horas tras la adhesión de otros gremios del sistema, mientras las autoridades buscan una salida al problema.
La medida de fuerza comenzó el 28 de octubre pasado luego de que la Comisión Bicameral de Presupuesto del Congreso rechazara el pedido de un aumento salarial del 10 por ciento para los miembros del Sindicato de Funcionarios Judiciales, que agrupa a unos 4.500 empleados.
Alrededor de 700 funcionarios de los Registros Públicos se sumaron el lunes al paro, que, según los huelguistas, podría extenderse hasta el 20 de diciembre, último día hábil en los tribunales antes del receso anual de verano.
Por su parte, los jueces, cuyos cargos les impiden realizar huelgas, adoptaron como medida de fuerza dejar de utilizar corbatas y trajes en las audiencias en demanda de un aumento salarial del 25 por ciento.
La medida de fuerza fue analizada hoy por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Antonio Fretes, y por el presidente de la Comisión Bicameral de Presupuesto del Congreso, el senador Alfredo Jaeggli, quien planteó un aumento del 10 por ciento para los jueces y del 5 por ciento para los funcionarios.
Sin embargo, el legislador se retiró de la sede de los tribunales en medio de abucheos.
El Poder Judicial detalló en un comunicado que esa propuesta "fue bien recibida por los magistrados, mientras que los sindicatos de funcionarios indicaron que volverán a analizar" lo planteado.