Se desvanecen las esperanzas de hallar supervivientes del terremoto en Costa Rica


Las autoridades costarricenses reconocieron hoy que con cada hora que pasa se desvanecen las esperanzas de hallar más supervivientes del terremoto del pasado jueves, mientras la lista de desaparecidos llega a aproximadamente 50 personas, entre ellas cinco turistas británicos.


Guillermo Arroyo, director de Operaciones de la Cruz Roja, explicó hoy a la prensa local que "la localización de cadáveres será el día de hoy la prioridad de los equipos de rescate, pues quisiéramos estar equivocados, pero que difícilmente haya en este momento más sobrevivientes".


"Nuestra prioridad en principio fue sacar de la zona a todas las personas vivas, ahora estamos en otra tarea que es dolorosa, pero es la recuperación de cuerpos y la ayuda humanitaria a los albergados", añadió.

 

En el cuarto día después del sismo de 6,2 grados en la escala de Richter que devastó la zona montañosa de Poás y Vara Blanca, unos 60 kilómetros al noroeste de San José, la Cruz Roja ha contabilizado 20 víctimas mortales, pero se espera que la cifra vaya en aumento.


Patrullas terrestres y helicópteros de rescate, incluidos cuatro estadounidenses y uno colombiano, trabajan desde primeras horas del día en la ubicación y rescate de más cadáveres, mientras el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ha logrado identificar a 14 personas fallecidas.


Los cuerpos extraídos son trasladados a un depósito de cadáveres provisional ubicado en una escuela en la comunidad rural de San Miguel de Sarapiquí, donde son identificados por los familiares.

 

Una portavoz del OIJ confirmó hoy a Efe que durante el domingo se logró rescatar a 71 personas que estaban aisladas y que ahora se encuentran a salvo en albergues de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).


Arroyo detalló que la Cruz Roja trabajará hoy por Vara Blanca, donde familiares han indicado algunos lugares donde podría haber personas sepultadas bajo toneladas de material, y en la zona de Cinchona, donde un tramo de la carretera fue barrido completamente por grandes deslizamientos y no se sabe cuantos vehículos hay.


En este momento funcionan 25 albergues, donde se encuentran casi 2.500 personas viviendo en tiendas de campaña, pues sus casas se derrumbaron con el terremoto o fueron sepultadas por los deslizamientos.

 

Decenas de personas se mantienen aisladas en pequeños pueblos en la zona del epicentro, en las cercanías del activo Volcán Poás, pero en muchos casos se trata de familias que se niegan a abandonar sus casas o lo que quedó de ellas.


"Estamos haciendo llegar alimentación y suministros a los albergues, pero a la gente que se mantiene en la zona devastada no porque si les llevamos ayuda es estimular que se mantengan ahí", dijo Arroyo.


La CNE informó de que equipos de trabajo especiales revisan casa por casa en la zona cercana al epicentro para estimar los daños materiales.

 

"Hasta ahora, se han identificado unas 300 viviendas con daños importantes, que representan apenas la punta del iceberg, pues aún falta por encuestar las comunidades donde el impacto fue mayor", reconoció el presidente de la CNE, Daniel Gallardo.


La CNE señaló que los primeros registros muestran que el terremoto ocasionó más de 246 deslizamientos y derrumbes, además dejó daños en nueve puentes, 25 carreteras y en los sistemas de electricidad y acueductos de la zona.


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101 años de Panamá América

 
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