El ex legislador colombiano José Manuel Herrera, de una pequeña formación política del nordeste del país, se entregó hoy a las autoridades judiciales de Bogotá que lo procesaron por presuntos vínculos con grupos paramilitares.
Herrera se puso a disposición de la Fiscalía General en la capital colombiana, que el lunes había dictado una orden de detención sin derecho a fianza para que compareciera en una causa por concierto para delinquir y constreñimiento al elector.
La entrega del ex legislador se produjo un día después de que se presentara a la misma entidad el también ex congresista Alfonso Riaño, sobre el que también pesaba una orden de detención.
Ambos pertenecen al partido Convergencia Ciudadana, creado y dirigido por el ahora ex senador Luis Alberto Gil, detenido el lunes por efectivos de la fiscalía y vinculado con el mismo proceso.
Los tres habían renunciado a sus escaños a finales del año pasado, luego de que la Corte Suprema de Justicia los llamara a declarar por su implicación en el escándalo de la "parapolítica", como se conocen los nexos de funcionarios del Estado con grupos ultraderechistas.
El caso de estos políticos fue asumido por un fiscal delegado ante la CSJ, que los investiga por sus relaciones y acuerdos políticos con el desaparecido Bloque Central Bolívar (BCB) de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Las AUC se desmovilizaron a mediados de 2006 tras desarmar a más de 31.000 paramilitares.
Según testimonios obtenidos por la fiscalía, los tres ex legisladores hicieron pactos con "Ernesto Báez", alias de Iván Roberto Duque, mando desmovilizado del BCB y antiguo responsable político de las AUC.
Unos setenta congresistas han sido vinculados por la CSJ con la investigación de la "parapolítica", la mayoría de ellos de partidos o movimientos de la coalición gubernamental en el Congreso.