El procurador José Antonio Sossa se queja de que el "gran problema" de los medios de comunicación social en Panamá es que faltan, muchas veces, a su primera responsabilidad: la verdad.
Sossa, quien se confiesa amigo de los periodistas, pero no de los que "controlan" los medios de comunicación social, se refirió a la libertad de prensa, durante una entrevista exclusiva para este suplemento.
"No hay responsabilidad, el gran problema de nuestra insistencia en este tema es que nos demos cuenta que hacemos mucho daño cuando no hablamos con verdad y en eso los periódicos tienen que hacer un gran esfuerzo", manifestó Sossa.
A juicio del jefe del Ministerio Público, en uno de los temas que los medios están faltando a la verdad es cuando señalan las cifras de periodistas que mantienen procesos por el delito de calumnia.
"Me preocupa porque al destacar ese tema los periódicos están faltando una vez más a su primera responsabilidad que es la veracidad y con el mayor desparpajo hacen aseveraciones falsas cuando citan cifras que son totalmente falsas", acotó el funcionario.
Destacó que mandó a actualizar la lista de casos de periodistas denunciados por calumnia e injuria, aunque aseguró que la cifra que publican los medios es mucho menor.
Reveló que sólo el año pasado de 145 casos de delitos de calumnia e injuria, 37 involucraban a periodistas y de éstos un solo periodista tenía varias denuncias, por lo que al final sólo eran 27 profesionales acusados por estos delitos.
Sossa aseguró que esa cifra es mucho menor ahora, sin embargo, observa que "siguen hablando de las mismas cifras que ya el año pasado, eran falsas y que ahora son mucho más falsas".
No obstante, el procurador considera que se nota "una mejoría" en el manejo de las informaciones por parte de los medios de comunicación, principalmente por que se han dado algunos cambios de directivas, particularmente en periódicos como El Siglo y La Prensa.
Aunque Sossa advierte que las "campañas" en los medios no es un capítulo cerrado citó que recientemente apareció un documento elaborado por un extranjero, llamado manual para enfrentar crisis, con el fin de desviar la atención de la opinión pública sobre denuncias que se han realizado contra el Organo Legislativo por el supuesto caso de sobornos en la aprobación del contrato del Consorcio San Lorenzo.
"Quienes hemos leído ese documento de planteamiento para enfrentar las crisis, sabemos que no es más que promover campaña de descrédito, infundio, deshonra contra otros para desviar la atención. Ese tipo de comportamiento lo hemos conocido en el pasado en Panamá; yo no sé si antes lo llamaban campaña de enfrentamiento de crisis, pero es la misma cosa", reiteró.
El procurador considera que los periodistas actualmente son las primeras víctimas de una "campaña", dirigida por los que manejan y controlan los medios, al decir que el proyecto de ley que busca reglamentar el ejercicio del periodismo, atenta contra la libertad de expresión.
A juicio de Sossa, ese proyecto de ley no prohibe que nadie que sea un profesional del periodismo pueda hablar ante los medios de comunicación social.
Denunció que los que manejan las campañas mal intencionadas en los medios son los mismos que andan solicitando que se despenalice el delito de calumnia e injuria porque quieren seguir con su impunidad.
"Es igual que los que cometen homicidios, hurto o violaciones hicieran una campaña para que se despenalicen esos delitos para seguir en sus fechorías... es exactamente lo mismo que los que andan pidiendo que la calumnia e injuria salga de la esfera judicial", comentó el procurador.
Para Sossa, son "delincuentes de cuello duro, que tienen poder y capacidad política" los que andan promoviendo estas situaciones y quieren confundir esta situación con la libertad de expresión.
No obstante, a juicio del procurador la opinión pública se ha manifestado de manera muy clara de que se siente lesionada por el delito de la calumnia e injuria y se oponen a que se despenalicen.