El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) hizo hoy un llamado a buscar alianzas más eficaces entre Estado y mercado con el fin de terminar con la pobreza.
"El mercado por sí solo no terminará con la pobreza, ni entregará equidad o justicia", dijo Helen Clark, administradora del organismo internacional en una conferencia dictada en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en Santiago.
Sostuvo que para enfrentar las múltiples crisis que golpean a las naciones en desarrollo, desde la crisis financiera a la climática, pasando por la alimentaria y la energética, es fundamental apoyar la creación de políticas públicas que permitan superar las fallas del mercado.
Clark fue recibida por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, quien destacó la importancia de los desafíos de desarrollo que enfrenta actualmente la región, sacudida por la crisis financiera mundial.
Ambas autoridades de la Organización de Naciones Unidas (ONU) coincidieron en que son las políticas públicas, con un enfoque de desarrollo humano, las que lograrán combatir la desigualdad y distribuir los frutos del crecimiento.
"Los ciudadanos están hoy buscando refugio en sus gobiernos, en sus Estados y en un orden internacional más justo, donde su voz sea escuchada. El eje de nuestro actual pensamiento es: mejor Estado, mejores mercados y, sobre todo, una ciudadanía más activa", subrayó Bárcena.
"Se necesita articular ampliamente un nuevo paradigma que combine los objetivos de desarrollo con metas ambientales, de manera que podamos alcanzar realmente un desarrollo sostenible a largo plazo", añadió.
En su conferencia "Desafíos del desarrollo en el siglo XXI", Helen Clark recalcó la urgencia de cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
"Durante la recesión, la principal preocupación del PNUD y de otras organizaciones del sistema de las Naciones Unidas ha sido mantener el impulso hacia los ODM y el desarrollo humano de largo plazo", aseguró.
Reconoció los importantes avances realizados en la materia por varios países de América Latina y el Caribe, sobre todo para alcanzar la educación universal y promover la equidad de género.
Sin embargo, enumeró rezagos en términos de reducción de la pobreza y el hambre, la salud materna y el estatus de la mujer.
"Por eso debemos acelerar nuestros esfuerzos para cumplir los ODM", advirtió, al tiempo que recordó que apenas quedan diez meses para la Cumbre en la Asamblea General de las Naciones Unidas que revisará el cumplimiento de los Objetivos del Milenio a diez años de su lanzamiento.
También insistió en la urgencia de combatir la falta de gobernabilidad y la corrupción de las instituciones y la necesidad de que los países donantes aumenten la ayuda oficial al desarrollo.
"El dinero no siempre llega y eso promueve el cinismo y el escepticismo. Por eso debemos trabajar también para reconstruir la confianza", recalcó Clark.
"Es más probable que sean las sociedades pacíficas, estables y bien gobernadas las que experimenten más progreso en su desarrollo", concluyó.