Chitré ha registrado un crecimiento sostenido desde la década de 1970, cuando se crea el Centro Regional Universitario de Azuero.
Bolívar Rodríguez, folclorista y músico chitreano, de 87 años, asegura que durante las décadas de 1960 y 1970 se empezó a conocer Chitré como una tierra progresista por sus ingenios.
Quienes iban a la capital a estudiar regresaban a Chitré para suplir las necesidades laborales, principalmente en salud, educación y construcción.
Una enfermera en 1967 ganaba entre 180 y 200 dólares mensuales, y era una de las profesiones mejor pagadas en la época. Un maestro podía ganar entre 100 y 120 dólares, mientras que en la construcción se trabajaba por jornada, que podía representar entre uno y tres dólares diarios.
Cita como ejemplo que una casa de tres cuartos, dos baños y más de 600 metros, costaba alrededor de 14 mil dólares, financiados principalmente a funcionarios por la Caja de Ahorros y el Banco Nacional.
La tarifa de agua potable era fija y se estimaba, según el lugar de la residencia, entre tres y cinco dólares mensuales.
La electricidad, a cargo del Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE), tenía un costo promedio de cinco dólares.
Mientras, por telefonía se pagaba al Instituto Nacional de Telecomunicaciones (Intel), unos dos dólares de tarifa fija.