El número de ciudadanos brasileños no admitidos en el aeropuerto madrileño de Barajas se ha reducido sensiblemente, y en los últimos seis meses ha sido inferior a 900, afirmaron hoy fuentes de la embajada española en Brasilia.
En los primeros tres meses de este año, los brasileños rechazados en el aeropuerto de la capital española fueron 1.263, lo que causó alarma entre las autoridades de Brasilia, que adoptaron "medidas de reciprocidad" y endurecieron las condiciones para el ingreso de los españoles en Brasil.
El malestar fue superado tras una reunión de autoridades migratorias de ambos países en abril pasado en Madrid, en la que se sentaron nuevas bases de colaboración y control que han mostrado su efectividad durante los últimos seis meses.
La consejera de prensa de la Embajada de España en Brasilia, Carmen Batres, explicó a Efe que desde la entrada en vigor de esos acuerdos el número de brasileños no admitidos en Barajas se ha reducido de forma sensible, para "satisfacción" de ambos gobiernos.
En los poco más de 800 casos de personas rechazadas desde abril, explicó, se debió a que no cumplían algunos de los requisitos establecidos por la Unión Europea (UE) para el ingreso al llamado "espacio Schengen", que regula la entrada de ciudadanos no comunitarios.
Según datos conocidos hoy en Madrid, el número de extranjeros a los que se denegó el acceso en los primeros nueve meses de 2008 en el aeropuerto de Barajas se redujo un 25 por ciento con respecto al mismo período del año anterior.
La lista por países fue encabezada por ciudadanos de Brasil (más de 2.100), seguidos por naturales de Paraguay (1.300), Venezuela (900), Honduras (750), Argentina (unos 700) y Nicaragua (600).
En 2007, los brasileños fueron el segundo colectivo con mayor número de no admitidos (2.764), sólo por detrás de los bolivianos (3.357).
Para Brasil, país con casi 190 millones de habitantes, España es desde hace algunos años el segundo destino turístico y también el segundo destino para estudios de posgrado, sólo después de Estados Unidos.
Según cálculos oficiales, cada año viaja hacia España una media de 250.000 brasileños.