Juan Antonio Samaranch, quien dirigió el movimiento olímpico durante 20 años de una bonanza sin precedentes y capeó el peor escándalo en su historia, presidió en Sydney su décima y última justa como líder máximo del Comité Olímpico Internacional.
Si bien seguirá en el cargo por otros nueve meses más, Samaranch tiene la mirada puesta en el traspaso a su sucesor que se realizará en Moscú, el 16 de julio del 2001.
“Soy consciente de que mis responsabilidades terminan el próximo añoâ€, dice Samaranch.â€Pero hasta el último momento, cumpliré con todos mis deberesâ€.
Hace unas semanas, sentado en su oficina frente al lago de Ginebra, Samaranch conversó extensamente con la AP y se refirió a su período al frente del COI con una mezcla de orgullo y remordimientos.
“Estoy muy satisfechoâ€, declaró el dirigente español de 80 años. “Hasta ahora, ninguno de los juegos dio pérdidas y algunos incluso dejaron gananciasâ€.
Hace poco más de un año, en pleno escándalo de Salt Lake City, muchos se preguntaban si Samaranch iba a poder disfrutar de ese momento en Sydney.
Sus detractores, particularmente en Estados Unidos, Inglaterra y Australia, le pidieron la renuncia tras conocerse las versiones de que miembros del COI recibieron efectivo y costosos obsequios por parte de Salt Lake y otras ciudades que aspiraban conseguir una sede olímpica.
Pero Samaranch capeó el temporal y los delegados del COI lo respaldaron. Diez miembros del COI fueron castigados y el organismo aprobó una serie de reformas con el fin de evitar futuros escándalos de corrupción.
“Antes de la crisis, era imposible convencer a los miembros del COI de la necesidad de que se suprimieran algunos de sus privilegios y poderesâ€, dijo Samaranch. “Pero la crisis los convenció de una vez por todas que se necesitaba un cambio radicalâ€.
Enfáticamente, asegura, que nunca consideró renunciar.
“En una posición como la mía, hay que demostrarle a la gente que uno puede liderar en los tiempos buenos, así como en los malosâ€, manifestó.
Samaranch es el séptimo presidente en la existencia del COI. Cuando se marche, habrá cumplido 21 años en el puesto, sobrepasando al estadounidense Avery Brundage, que presidió la organización por 20 años entre 1952 y 1972.
Solamente Pierre de Coubertin, el francés que estableció el olimpismo moderno, estuvo más tiempo al frente del organismo: 29 años, entre 1896 y 1925.