El presidente de Chile, Sebastián Piñera, se comprometió hoy a impulsar las energías renovables, aunque precisó que también son necesarias otras fuentes energéticas más contaminantes, como las plantas térmicas.
Piñera viajó hoy al santuario natural "Punta de Choros", en la norteña región de Coquimbo, escenario de un polémico episodio durante la semana debido a la aprobación para construir cerca de allí una generadora a carbón.
El mandatario anunció el jueves pasado la reubicación de la central, de la empresa Suez Energy, que proveería 600 megavatios al Sistema Interconectado Central (SIC), que abastece de electricidad a la mayor parte del territorio chileno.
Piñera dijo hoy ante la prensa que impulsará "un proyecto ambicioso de desarrollo de las energías renovables no convencionales", con el objetivo de doblar las fuentes de energía en los próximos años.
Por ello, se favorecerá desarrollar la energía solar, eólica y geotérmica, aunque precisó que se requiere también "otras fuentes de energía, como la hidroeléctrica y la termoeléctrica".
"Por eso nuestro Gobierno va a aprobar el desarrollo de estos proyectos dentro del marco de nuestra legislación e institucionalidad ambiental, protegiendo lugares de una riqueza y belleza única, como Punta de Choros", agregó Piñera.
Explicó que enviará al Parlamento un proyecto de ley para modificar la legislación ambiental y evitar que se repitan proyectos como el planteado por Suez Energy en lugares donde afecte al medio ambiente.
La aprobación del proyecto por parte de la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) de Coquimbo desató una ola de protestas de organizaciones ecologistas y ciudadanas, cuyas manifestaciones fueron reprimidas por la Policía en Santiago y otras ciudades, con el resultado de varias decenas de detenidos.
Entre quienes rechazaron el proyecto también se encontraban dirigentes y parlamentarios de la coalición de derecha que llevó a Piñera a la Presidencia.
Los detractores del proyecto también recordaron que durante su campaña electoral Piñera expresó su rechazo a ese proyecto y en general, a la construcción de generadoras térmicas contaminantes.
El mandatario encargó a la ministra chilena de Bienes Nacionales, Catalina Parot, que elabore una planificación del territorio chileno, con el fin de conocer los lugares en donde se pueden construir centrales eléctricas sin perjudicar los ecosistemas.