El senador republicano Charles Grassley pidió hoy explicaciones sobre lo que sabía la Agencia para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) de la compra de armas involucradas en el asesinato de un agente estadounidense en México el mes pasado.
En una carta enviada al director de la ATF, Kenneth Melson, el senador consideró que hay cabos sueltos en la investigación abierta sobre la compra de armas y apunta a que el Departamento de Justicia sabía más de lo que ha reconocido hasta el momento.
La oficina de Grassley teme que la estrategia utilizada por la ATF en el operativo "Rápido y Furioso", que permitió el trasiego intencional de armas de asalto a México para rastrear a los contrabandistas de armas, también haya sido utilizada en otras ocasiones.
Grassley no está conforme con las explicaciones hasta ahora dadas por la ATF.
Por ello, pide informes relacionados con el tráfico de armas que haya disponibles sobre los hermanos Otilio y Ranferi Osorio y Kelvin Morrison, acusados de diversos cargos por el tráfico de armas a un cartel de la droga mexicano.
Otilio Osorio presuntamente compró en octubre de 2010 el arma utilizada en el asesinato del agente Jaime Zapata el pasado 15 de febrero, sin el conocimiento de las autoridades.
Los tres hombres fueron detenidos y acusados el pasado 23 de marzo.
Su arresto se produjo en medio de la polémica desatada por la operación "Rápido y furioso", supuestamente autorizada por EE.UU. con el objetivo de rastrear las armas y detener a los contrabandistas.
En ese operativo, las autoridades de EE.UU. aparentemente le perdieron el rastro a unas 1.200 armas.
Grassley señala que, según el Departamento de Justicia, los tres fueron objeto de investigación por otra operación encubierta de ATF en noviembre de 2010, en la que éstos facilitaron 40 armas a un informante de esa agencia.
Tras la muerte de Zapata, el Departamento de Justicia indicó que, según ATF, el arma utilizada fue comprada en una tienda en Dallas el 10 de octubre de 2010.
Las pruebas de balística realizadas en México indican que fue una de las tres armas usadas en el ataque contra Zapata, en el que también resultó herido su compañero, Víctor Ávila.
Grassley también destaca que, según la investigación, Morrison compró un rifle Romarm modelo WASR de calibre 7.62, que fue descubierto en LaPryor (Texas), cerca de la frontera de EE.UU. y México.
El arma comprada por Morrison el 30 de julio de 2010 fue recuperada junto a dos compradas por Ranferi Osorio, y "todos estos hechos fueron conocidos aparentemente por las autoridades federales al mismo tiempo, pero ninguno ha sido incluido en las astutas notas de prensa", dijo Grassley.
La misiva de Grassley da seguimiento a otra que el senador envió el pasado 4 de marzo en la que también pidió explicaciones sobre la muerte de Zapata.
Los cargos relacionados con las armas de fuego que se le imputan a Morrison y a los hermanos Osorio no están directamente vinculados con la muerte del agente, pero la supuesta falta de control de esas armas podría estar vinculado con la operación "Rápido y Furioso".