El ministro peruano del Interior, Octavio Salazar, señaló hoy, día en que se cumplieron 30 años del inicio de la insurrección armada de Sendero Luminoso, que el grupo terrorista trata de infiltrarse en la vida política utilizando las próximas elecciones regionales y locales de octubre.
El ministro peruano se basa en comunicaciones interceptadas al líder senderista "Camarada Artemio", máximo jefe de los grupos terroristas que aún operan en la zona cocalera del valle del Huallaga, en las que se dirige a sus seguidores.
"Él les manifiesta la necesidad de ingresar, de penetrar en las organizaciones del Estado a través de los municipios, en las elecciones de los municipios (...) así como también penetrar en los gobiernos de las regiones", afirmó Salazar en una entrevista concedida a CPN Radio.
La intención de Sendero Luminoso de ingresar en la política no es novedad, ya que su máximo líder histórico, Abimael Guzmán, que cumple una pena de cadena perpetua, hace tiempo que renegó de la lucha armada y señaló la entrada en política como la vía a tomar.
Sin embargo, la novedad es que esta intención provenga de los remanentes senderistas que continúan con la lucha armada, como el frente liderado por "Artemio", y a los que Guzmán llegó a calificar de traidores.
Salazar también llamó la atención en CPN Radio sobre la progresiva presencia de simpatizantes de Sendero Luminoso que ya han cumplido su condena en los sectores de salud y educación del país.
"Ellos tienen una política muy clara de infiltrarse y desde allí comenzar a generar los espacios que les sean favorables", afirmó Salazar, quien reconoció que la Policía Nacional no puede hacer nada frente a este hecho mientras no pueda probar que existe delito.
Aún así, miembros de la Policía vigilan de cerca a estas personas, agregó el ministro.
Sobre esta presencia de antiguos senderistas en el sector educativo también habló hoy el ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Jorge Montoya, que pidió a los partidos políticos combatir el trabajo que supuestamente realizan en las universidades.
"Los rezagos senderistas hacen una labor proselitista en algunas universidades estatales y para enfrentar esta situación es necesario que los partidos políticos actúen", afirmó Montoya, quien también reconoció que las fuerzas del orden no pueden intervenir porque, según él, se trata de una "lucha ideológica".
Sendero Luminoso inició el 17 de mayo de 1980 en una pequeña localidad de los Andes peruanos su primera acción pública: la destrucción de los materiales electorales enviados para la primera votación democrática que iba a realizarse en Perú tras doce años de dictaduras militares.
En los veinte años siguientes, el grupo armado mantuvo una guerra interna con las fuerzas de seguridad del Estado que dejó casi 70.000 muertos y en la que los campesinos y civiles que se encontraron entre el fuego de los dos frentes fueron los que más sufrieron.
En la actualidad, Sendero Luminoso continúa activo en los valles del Huallaga y de los Ríos Apurimac y Ene, donde luchan, según el Estado, en connivencia con las mafias del narcotráfico.
Aunque las comisarías peruanas reforzaron hoy las medidas de seguridad a la espera de una posible gran acción de aniversario, las celebraciones por los 30 años de lucha armada no han pasado de algunos volantes repartidos en la ciudad de Huamanga, sierra central del país, según informó el diario La República.