El escritor nicaragüense Sergio Ramírez confesó hoy que el buen humor que se destila en algunas de sus obras le sale de forma natural y no por los "copetines", al tiempo que anunció que prepara una novela sobre un personaje de la historia literaria de Costa Rica.
"Si uno escribe con copetines no escribe bien, la escritura es una acto de sobriedad", dijo a Efe Ramírez, quien participa en la V Feria Internacional de Libro de Panamá (FIL).
Para Ramírez el humor es algo natural en su personalidad aunque no lo exprese en la vida diaria, pero sí en su escritura porque sin humor no cree que pudiera existir, precisó.
También anunció que trabaja en una nueva novela que narra una aventura "muy larga" y que no sabe cuándo la terminará, aunque no descartó que a final del año próximo esté lista.
Reveló que esta novela trata sobre un personaje de la historia literaria de Costa Rica: Yolanda Oreamuno, a la que define como una mujer "muy bella, muy inteligente, perspicaz y extraordinaria".
Añadió que Oreamuno es una mujer que literariamente derrotó muchos mitos en Costa Rica, se opuso a la sociedad conservadora de su época, salió exiliada a México y murió en el "mayor abandono".
"Es una novela sobre una mujer, más que una novela histórica", indicó Ramírez, quien después de terminarla quizá vuelva a retomar la novela policíaca, en la línea de su más reciente obra "El cielo llora por mí".
El literato es autor de "Castigo Divino", "Adiós muchachos", "Cuentos completos", "Mil y una muertes", "Reino animal", "Mentiras verdaderas", "Sombras nada más", "Un baile de máscaras" y "Margarita está linda la mar", Premio Alfaguara en 1998.
Sergio Ramírez fue vicepresidente de Nicaragua en el Gobierno sandinista (1979-1990).