Un ex canciller y un ex embajador nicaragüense calificaron hoy como un "error" un eventual retiro de Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA) como respuesta a una resolución del Consejo Permanente que ordenó a ese país retirar sus tropas de una zona que disputa con Costa Rica.
"Sería un error (de Nicaragua). Salir de la OEA es decirle no a mecanismos propios de los países que viven en democracia", opinó el ex canciller Norman Caldera, en declaraciones a periodistas.
Según el ex canciller Caldera (2002-2007), si bien la OEA no tiene porque pronunciarse sobre demarcaciones territoriales, "es de vital importancia para los países con vida democrática" permanecer en ese organismo.
"Retirarse de la OEA es como un salto al vacío. ¿Para dónde se va a ir si se sale de la OEA?", inquirió, por su lado, el ex embajador nicaragüense en Costa Rica Mauricio Díaz.
Según Díaz, una retirada de Nicaragua de ese organismo regional, por no estar de acuerdo con una resolución, dejaría a este país como "intransigente".
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció anoche que su país considerará retirarse de la OEA después de que el Consejo Permanente de ese foro le pidiera replegar sus tropas de una zona en litigio con Costa Rica, una resolución que, dijo, no acatará.
No obstante, ambos ex diplomáticos consideraron acertada la decisión del Gobierno de Ortega de denunciar a Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por pretender, a juicio de Managua, parte del territorio nicaragüense.
Ortega anunció que exigirá a ese órgano de justicia que ordene el establecimiento de mojones que delimiten la frontera terrestre y marítima entre ambos países.
También planteará a la CIJ que Nicaragua pueda transitar por el costarricense río Colorado, "en las mismas condiciones que Costa Rica lo hace en río San Juan", de soberanía nicaragüense.
En julio de 2009, la CIJ reconoció la soberanía de Nicaragua sobre el río San Juan, pero también los derechos perpetuos de navegación de Costa Rica en un trecho de 140 kilómetros con algunas limitaciones definidas por las autoridades nicaragüenses.
Los dos países se encuentran enfrentados desde el pasado 21 de octubre, cuando Costa Rica denunció que Nicaragua vertía los sedimentos de un dragado que realiza en el río San Juan en su territorio, asunto que el Gobierno de Ortega niega.
Las autoridades costarricenses han acusado, además, a las nicaragüenses de invadir con militares un sector en el Caribe que San José considera como suyo, mientras Nicaragua argumenta que su presencia militar es en su propio territorio y para combatir el narcotráfico.
Costa Rica logró la noche del viernes una victoria diplomática al conseguir que la OEA aprobara una resolución en la que pide a Nicaragua que retire sus tropas de la zona fronteriza en disputa para iniciar un diálogo bilateral, aunque Managua dijo que ese texto no tiene validez alguna.