Los familiares de 44 reclutas y un sargento que perdieron la vida el 18 de mayo de 2005 en las faldas del volcán Antuco, en el sur de Chile, bajo un temporal de viento y nieve, denunciaron que ninguna autoridad concurrió este martes al quinto aniversario de la tragedia.
"A diferencia de lo ocurrido en años anteriores, esta vez no se contó con la presencia del ministro de Defensa ni tampoco con la máxima autoridad del Ejército", dijo un familiar en declaraciones a radio Bío Bío.
Los familiares criticaron la ausencia del ministro Jaime Ravinet, el mismo que estaba en la cartera de Defensa cuando ocurrió la tragedia, bajo el Gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006), a quien los parientes han sindicado como uno de los responsables políticos de los hechos.
Tampoco se hizo presente el comandante en jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba, y no se confirmó si estuvo en la ceremonia conmemorativa la intendenta (Gobernadora) del BioBío, Jacqueline Van Rysselberghe, quien había anunciado su visita.
El 27 de noviembre de 2006, la Corte Marcial de Justicia de Chile ratificó la condena a cinco años y un día de presidio contra el ex mayor del Ejército Patricio Cereceda por el homicidio de los 44 reclutas y un sargento en el volcán Antuco.
El 18 de mayo de 2005, Cereceda ordenó una marcha entre dos refugios de la cordillera de Los Andes, en el volcán Antuco, unos 580 kilómetros al sur de Santiago, en medio de adversas condiciones climáticas que habían sido advertidas por el servicio meteorológico.
Los cerca de 200 reclutas que iniciaron la marcha sin la vestimenta adecuada para el frío se encontraron con el llamado viento blanco (ventisca de nieve), perdieron la orientación y 44 de ellos murieron congelados, en una de las peores tragedias que ha sufrido el Ejército chileno.
En junio del 2009, la madre de uno de los 44 reclutas que fallecieron congelados, identificada como Violeta del Carmen Sánchez Provoste, de 42 años, fue encontrada por otro de sus hijos ahorcada en su hogar del municipio de Santa Fe, en la sureña región del Biobío.
En esa oportunidad, la presidenta de la Agrupación de Familiares y Amigos de las Víctimas de Antuco, Angélica Monares, relató al diario El Sur que Sánchez "estaba en tratamiento y nunca asumió la pérdida" de su hijo.
Esta muerte se sumó al suicidio en marzo de 2008 de Luis Alfonso Renca, padre del recluta Julio César Renca Navarrete, también fallecido en esa tragedia.