Organizaciones sindicales de Costa Rica anunciaron hoy seis meses de protestas para evitar que el Gobierno dé en concesión la gestión del puerto de Limón (Caribe), el más importante del país.
El presidente de la Confederación de Trabajadores Rerum Novarum (CTRN), Rodrigo Aguilar, indicó hoy en conferencia de prensa que a partir del 24 de septiembre comenzarán las protestas en Limón, 131 kilómetros al este de San José, y anunció que las medidas se extenderán hasta febrero y a todas las provincias del país.
Las protestas incluirán manifestaciones y bloqueos de la carretera que une a Limón con el centro del país y por donde se moviliza más del 75 por ciento de las exportaciones e importaciones del país.
La concesión del puerto de Limón fue una de las promesas de campaña del actual Gobierno, que ha ofrecido una indemnización de 80 millones de dólares a los trabajadores, ya rechazada por el sindicato de la Junta de Administración Portuaria y Desarrollo Económico (Japdeva), que gestiona el puerto.
El cartel de licitación ya ha sido elaborado, pero el proyecto aún no ha sido adjudicado.
El secretario de relaciones públicas del Sindicato de Trabajadores de Japdeva, Lirroy Pérez, subrayó que no se oponen "a la modernización del puerto, sino a su concesión a una empresa privada y extranjera".
Para Pérez el puerto de Limón "es autosuficiente y rentable, por lo que no es necesario que el Gobierno tramite su concesión a una compañía de fuera del país y que implicaría que los costarricenses perdiesen la soberanía de esta zona portuaria".
Pérez agregó que la concesión dejaría sin empleo a "cerca de mil trabajadores" y además destacó que Japdeva no sólo administra el puerto, sino que también "invierte dinero en obra social y en el desarrollo de esta provincia, que es la más pobre del país".