Las principales centrales obreras de Paraguay pidieron hoy al Gobierno un reajuste de sus salarios del 32 %, dentro de una serie de medidas propuestas para reformar la estructura que regula ese sistema.
Bernardo Rojas, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT-A), una de las cinco centrales obreras del país, dijo a Efe que el porcentaje recoge una depreciación "histórica" sufrida por el salario base en los últimos 20 años.
El piso salarial de los trabajadores paraguayos del sector privado es actualmente de 1.507.484 guaraníes (341 dólares) tras el reajuste de julio de 2010, y la propuesta pretende elevarlo a 1.989.878 guaraníes (452 dólares).
"Estamos pidiendo 492.000 guaraníes (111 dólares) de reajuste para todos; para el que gana menos del salario mínimo ese monto servirá para aumentar su capacidad de compra y el que gana más estaría blindando sus ingresos", remarcó Rojas.
La petición, presentada por nota al vicepresidente del país y titular en ejercicio del Ejecutivo, Federico Franco, incluye además una batería de medidas orientadas a corregir "la forma perversa en que hasta ahora" se deciden los aumentos, según el líder sindical.
Las centrales obreras proponen crear el Instituto Nacional del Salario en lugar del Consejo Nacional de Salarios Mínimos, al que consideran burocrático y poco efectivo, y un alza automática en el mismo porcentaje de la inflación y no cuando ésta supere el 10 % como hasta ahora.
También exigen el control de precios de una veintena de productos de la canasta básica y una reducción a un mínimo de 70 y a un máximo de 150 el universo de ítems frente a los 450 que el Banco Central tiene en cuenta para procesar la variación de precios.