El escritor chileno Antonio Skármeta ganó hoy el IV Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América con "Los Días del Arco Iris", novela inspirada en la época en que Chile vivía la intensa agitación política que dio paso al fin de la dictadura.
"Es una novela acerca de la fuerza de la imaginación para conseguir -aún en un mundo globalizado y frío como éste- los cambios de los que hoy disfrutamos", explicó este novelista, nacido en la desértica ciudad de Antofagasta en 1940.
La novela de Antonio Skármeta, galardonada con 200.000 dólares y que será publicada en doce países, fue una de las quince finalistas en esta edición, de entre un total de 639 obras procedentes de 33 países.
La concesión de este premio tiene un especial simbolismo, ya que Skármeta es uno de los escritores más reconocidos de Chile, el país que acogió esta edición del Planeta-Casa de América, que se iba a entregar a comienzos de marzo del año pasado, en el marco del V Congreso Internacional de la Lengua Española.
Sin embargo, días antes un terremoto de 8,8 grados devastó gran parte del país y frustró la celebración del congreso y el anuncio del premio.
Además, es la segunda ocasión en que un novelista chileno recibe este galardón, que en 2008 obtuvo Jorge Edwards con "La Casa de Dostoievsky".
El ganador, que en 2003 obtuvo el Premio Planeta con "El Baile de la Victoria", explicó hoy en una conferencia de prensa que "Los Días del Arco Iris" recrea los momentos en que Chile se preparaba para votar el referéndum que en 1988 supuso el comienzo del fin del régimen del general Augusto Pinochet.
"Mi novela tiene en parte que ver con otros momentos en que Chile no fue democrático; pasamos momentos muy arduos para conseguir esta libertad de la cual ahora disfrutamos", subrayó el autor de "El Cartero de Neruda".
Citando a la cantautora Violeta Parra y su "Gracias a la Vida", Skármeta reveló que su obra "está hecha de dichas y quebrantos".
"Quebranto porque es una novela que tiene momentos muy duros de la represión que hasta hoy duelen cuando se recuerdan, y dicha porque Chile encontró para salir de esa angustia y ese tormento, un camino de paz alegre que le dio estabilidad y progreso".
La combinación de estos dos factores hará que la novela produzca emociones contrapuestas, arrancará sonrisas a los lectores, "pero en algún momento también se les oprimirá el corazón", advirtió.
Inspirada en el actor chileno Roberto Parada, quien siguió actuando con total entereza tras enterarse de que su hijo había sido brutalmente asesinado por los represores, "Los Días del Arco Iris" también es un tributo a la ingenua rebeldía de los "pingüinos", como se conoce en Chile a los estudiantes de secundaria.
Ellos fueron protagonistas de la agitación social que desembocó en el referéndum en el que la mayoría de los chilenos dijeron "No a Pinochet".
"Entre ellos estuvo, por suerte, nuestro actual presidente (Sebastián Piñera), aun siendo de derechas", comentó Skármeta, quien militó en el Movimiento de Acción Popular y Unitaria (MAPU) en los años del Gobierno de Salvador Allende y tuvo que exiliarse a Argentina y Alemania tras el golpe militar.
"Los Días del Arco Iris" es una novela que refleja "momentos de agitación y movimientos dramáticos de liberación en muchos países del mundo donde los pueblos luchaban para cambiar estructuras y derrocar tiranos", dijo.
Y aunque Chile puede ahora congratularse de haber alcanzado pacíficamente una democracia que costó mucho esfuerzo e incluso muchas vidas, "llegar no significa el fin del camino", agregó el novelista, quien ilustró este pensamiento con unos versos de Walt Whitman.
"Esta mañana antes del alba subí a una colina para mirar el cielo poblado, y le dije a mi alma ¿cuando abarquemos esos mundos estaremos al fin satisfechos? Y mi alma me dijo no, una vez alcanzados, proseguiremos el camino", recitó el autor de "Ardiente Paciencia".
Autor de guiones cinematográficos, director de películas e incluso actor, Skármeta dejó hoy entrever que le gustaría que "Los Días del Arco Iris" fuese adaptada y llevada a la pantalla grande, como ya sucedió con "El Cartero", dirigida por Michael Radford en 1994, y "El Baile de la Victoria" (Fernando Trueba, 2009).
"Cuando uno postula a un premio como éste, por supuesto que quiere para su obra la mayor visibilidad posible. Algunos temas serían muy adecuados para darle una formulación dramática y ojalá que así suceda", confesó.
El jurado de esta edición del Planeta-Casa América estuvo formado por los escritores Ángela Barrera (Colombia), Guillermo Martínez (Argentina) y Álvaro Pombo (España), además de la directora general de la Casa de América, Imma Turbau y el director editorial de Planeta Argentina,
A la lectura del fallo, celebrada en la Biblioteca Nacional de Chile, asistieron el ministro chileno de Cultura, Luciano Cruz-Coke, y el embajador de España en Chile, Juan Manuel Cabrera, entre otras personalidades.
Antonio Skármeta, un autor polifacético, gana el premio Planeta- Casa de América
El escritor chileno Antonio Skármeta, un autor polifacético que ha pasado también por el cine, el teatro, la televisión, la docencia y hasta por la diplomacia, ha sumado hoy a su ya amplio palmarés el IV Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de narrativa.
"Los días del Arcoiris" fue la obra que dio el galardón a Skármeta, seleccionada entre un total de 639 piezas recibidas en esta edición del Premio, que el autor envió bajo el seudónimo de "Cosme Catiboratos" y que le supondrá embolsarse 200 mil dólares.
Nacido en Antofagasta en 1940, es el segundo chileno galardonado con este premio después de Jorge Edwards, que lo obtuvo en 2008 con "La Casa de Dostoievsky".
Declarado defensor del libro escrito frente a los soportes electrónicos, según confesó hace un tiempo en conversación con Efe (la materialidad del libro "es absolutamente deliciosa, muy sana para los sentidos y bastante erótica"), ha conocido el éxito casi desde su primera publicación, "El Entusiasmo" (1967).
Casa de las Américas (1968), Bocaccio (1996), Altazor (1999), Médicis Extranjero (2001), Grinzane Cavour (2001), Unesco 2003 de Literatura Infantil y Juvenil, Planeta 2003, Municipal de Santiago (2004), y el premio Ennio Flaiano 2006 son algunos de los premios que había acumulado antes del Planeta-Casa de América.
Con una quincena de obras desde "El Entusiasmo", incluidas "Ardiente Paciencia" (1985), "La Boda del Poeta" (1999) y "El Baile de la Victoria" (2003) entre las más conocidas, Skármeta también se aventuró en la diplomacia, como embajador de Chile en Alemania (2000-2003).
Aunque como tal le correspondió participar en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Chile-Unión Europea, y la experiencia, dijo después, le sirvió para comprobar que sólo la literatura podía proporcionarle una libertad sin restricciones y volvió a ella con "El Baile de la Victoria", también llevada al cine, por el español Fernando Trueba.
Exiliado en Argentina y Alemania durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), Skármeta, para quien el libro escrito "está preparado para resistir cualquier embate" desde los soportes electrónicos, también se ha destacado, según la crítica, por la traslación de lenguajes (una trama adaptada a diversos medios expresivos).
Un ejemplo es "Ardiente Paciencia", conocida posteriormente como "El Cartero de Neruda", que se estructura en un diálogo que apareció primero como guión radiofónico y cinematográfico, obra teatral y novela, para pasar después al cine, con una primera versión realizada por él mismo y la segunda por el británico Michael Radford.
Con un histrionismo natural y fama en las universidades en que ha impartido clases de profesor entretenido, mostró también esta faceta en la televisión, donde, como conductor del programa "El Show de los Libros", terminó con el mito de que la televisión entretenida no puede ser inteligente y viceversa.
La vida de Skármeta ha estado también cruzada por el tránsito de una realidad a otra. en 1952 emigró con sus padres a Argentina, aunque posteriormente regresó a su país.
Estudió Filosofía y Literatura en la Universidad de Chile y se licenció en la Universidad Columbia de Nueva York con una tesis sobre Julio Cortázar.
Profesor de literatura en la universidad de Chile, en septiembre de 1973, se exilió en Argentina a causa del golpe de estado de Pinochet; después se fue a Berlín (Alemania Federal), donde vivió hasta que regresó a Chile en 1989.
En su primera etapa literaria ("El Entusiasmo") se adentró en relatos con personajes introspectivos, lo que se repitió en "Desnudo en el tejado", "Tiro libre" y "La composición", narración sobre el destino de una familia durante la dictadura.
Su primera novela fue "Soñé que la nieve ardía" (1975), retrato del proletariado juvenil chileno en los años setenta y después publicó "No pasó nada" (1980), "La insurrección" (1982), "Ardiente paciencia" (1985) y "La velocidad del amor" (1989).
Tras "La boda del poeta" (1999), vinieron "La chica del trombón" (2001), y "El baile de la Victoria" (2003), reconocida con el premio Planeta.
Como guionista cinematográfico, colaboró con el director europeo Peter Lilienthal, en las películas "La victoria", "Reina la tranquilidad en el país" y "La insurrección".
Antonio Skármeta ha sido condecorado con la Medalla Goethe en Alemania, nombrado Comendador de las Artes y las Letras por la República Italiana, Caballero de la Artes y las Letras por Francia, y distinguido con la orden Marco Marulic, de Croacia.