- 38 diputados serían parte de la alianza del panameñismo y el PRD.
Negociaciones entre panameñistas y PRD terminarían en dos semanas
- Tras casi un mes desde que se iniciaron las negociaciones entre miembros del PRD y el panameñismo, finalmente la próxima semana podrían conocerse los detalles del acuerdo pactado entre los colectivos.
- Miembros de la comisión negociadora adelantaron que se trabaja en base a la agenda país, pactada en el frente por la democracia, y próximamente se anunciaría cómo efectuará el acuerdo de gobernabilidad.
El acuerdo de gobernabilidad pactado por miembros del Partido Panameñista y el Partido Revolucionario Democrático (PRD), para avalar en la Asamblea Nacional nombramientos de alto mando y aprobar proyectos de ley polémicos, terminaría repitiendo los vicios de administraciones pasadas.
Incluso los políticos y analistas vaticinan que la duración del acuerdo, antes de haberse fraguado, ya tiene una fecha de expiración, poniendo como tiempo máximo un año.

Ayer, el propio panameñista y alcalde electo del Municipio de Panamá, José Isabel Blandón, declaró que las negociaciones con el PRD permitirán que se oficialicen las primeras designaciones del presidente Varela, no obstante, reconoció que será difícil que a lo largo de los cinco años de gobierno se logre mantener tal mayoría.
Con esto coincide el analista político Mario Rognoni, quien considera que el gobierno del presidente Varela va a estar pendiendo de un hilo durante los 5 años de mandato. “Al menos que puedan comprar diputados, y como veo que no se puede dar, van a tener que manejarse con cuidado para no alterar la gobernabilidad que le está ofreciendo el PRD”, detalló.

El analista sostuvo que el acuerdo solo va a durar en base al logro coherente que se consiga con el PRD, pues donde el partido exija al panameñismo y este no ceda, entonces el oficialista tendrá que buscar otras alternativas.
“Una puede ser gestar la alianza con Cambio Democrático (CD), la otra tratar de conseguir el apoyo popular para que se presione a la Asamblea y aprueben las leyes”, opinó Rognoni.
Sin embargo, el diputado panameñista del circuito 8-7, Adolfo “Beby” Valderrama, quien es también uno de los negociadores, sostuvo que respetará la ley, y si los diputados desean cambiar de bancada, no se lo permitirán. “Si la ley no lo permite, el partido no...”, afirmó.
Aunque para el analista Rognoni debe recordarse que hubo panameñistas de toda la vida que abandonaron el partido a última hora. “Tendría que verse si se da o no, o si los reciben con los brazos abiertos. Todo está en el juego y las posibilidades”, sentenció.
Al igual que Valderrama, el presidente de la comisión negociadora por parte del (PRD), Leandro Ávila, manifestó que Blandón no es parte de la comisión, y como el proceso no ha culminado, no se puede hablar de un acuerdo de un año, de dos, o tres .
“Hay que tener paciencia, porque en la Asamblea el acuerdo es para beneficio del país. Ni yo que soy parte de la comisión puedo decirlo, y no podemos estar augurando cosas”, dijo Ávila.
Según el perredista, deben tener confianza en los negociadores, que realizan esfuerzos para fijar una buena agenda legislativa para el beneficio del país.
Por su parte, el exsecretario general del PRD Mitchell Doens señaló que otro de los asuntos en cuestión y que pone en duda la efectividad de la alianza es que si ya se habla de nombramientos la alianza no va por buen camino.
“Esto no se resuelve con acuerdos de nombramientos ni con contratos, ni con canonjías o prebendas. Eso lo que hace es prostituir el ambiente político más de lo que ya está. El país está por encima de los partidos y dirigentes de partidos”, indicó.
Ante esta denuncia, el presidente de la bancada perredista, Leandro Ávila, asegura que no se han pedido ministerios ni direcciones en alguna parte del Gobierno.
“Ellos están haciendo sus nombramientos, y si fuera así, el presidente electo no estuviera realizando designaciones como lo ha hecho. Reitero que no hemos pedido nada”, manifestó el negociador Ávila.
Crisis en la política
Para el perredista Mitchell Doens, la diferencia sería que el nuevo Gobierno establezca un acuerdo político con una agenda legislativa en la que se escoja a un procurador dedicado a investigar, y en el camino desmantelar todo lo que se ha producido en la Asamblea Nacional.
Agregó que se deberá impulsar una constituyente paralela, y no caer en los acuerdos de recámara para satisfacer a los diputados. “Esta sería la única forma en que la ciudadanía retome la confianza en los partidos políticos”, planteó.
“Es escoger a candidatos honestos, y que no se vendan al mejor postor”, sostuvo Doens, al manifestar que si se repiten las actuaciones polémicas de otros Gobiernos, se creará una gran decepción.
“Estaremos en lo mismo y quizá hasta peor, porque las expectativas del gobierno de Varela son altas”, declaró Doens.
Debilitamiento interno
Las pugnas creadas a lo interno del PRD y la presidencia del panameñismo podrían acelerar la ruptura de la alianza de gobierno.
En el PRD ya se ha fijado un calendario para escoger la nueva directiva o Comité Ejecutivo Nacional (CEN), y algunos detractores han declarado que debe reemplazarse toda la dirigencia, tal y como hizo Balbina Herrera cuando fue derrotada en las elecciones de 2009.
Este desgaste empezará a darse en octubre próximo, cuando se escoja a los delegados del partido, quienes en mayo de 2015 se reunirán en el Congreso Nacional para elegir la nueva directiva del CEN.
A su vez, en el Partido Panameñista el presidente electo, Juan Carlos Varela, ha señalado que se desligará de la dirigencia del colectivo para dedicarse a gobernar el país, y en su reemplazo podría quedar uno de los vicepresidentes, Ramón Fonseca Mora o Alberto Vallarino.
Este anuncio, que para algunos miembros no representa mayores problemas, es cuestionado porque, a menos de un año, también debe realizarse un proceso de elecciones internas.
Ante esto, el exconvencional del panameñismo Alejandro Pérez, quien ha reconocido que es una buena decisión del presidente Varela separarse del partido, considera que el problema histórico del colectivo es escoger a la persona que agrupe todas las fuerzas.
“Hay gente que está por una oportunidad, y ojalá se escoja a quien de verdad conoce la gente. Alberto Vallarino es un panameñista de toda la vida, su familia lo es, mientras que Ramón Fonseca Mora está inscrito por intereses, pues no tiene los méritos suficientes para ir al frente del partido”, declaró Pérez, quien recientemente renunció al colectivo.