El huracán Otto no solo provocó pérdidas materiales y económicas en el país, sino que también dejó en evidencia una realidad con la que se convive a diario y que pone en riesgo la vida de miles de panameños, producto de la ineficiencia y la burocracia para atender los casos.
No es una novedad que aceras y áreas verdes muy transitadas en la capital están invadidas de árboles viejos y enfermos; el problema radica en que, a pesar de las denuncias, las autoridades actúan luego de que se desploman sobre avenidas, viviendas y automóviles, acabando incluso con vidas humanas.
Luego de que la reciente caída de un árbol sobre un auto cobrara la vida de un menor de nueve años, vuelve a cobrar vigencia una pregunta que con el paso de los años se ha rodeado de respuestas excesivamente ambiguas...
Pero, ¿qué agencia del Estado es responsable de atender los árboles -sanos o enfermos- que se encuentran en áreas urbanas?
Si se quiere buscar el sustento legal para una respuesta definitiva, hay que comenzar recordando que el artículo 243 de la Constitución y la Ley 106 de 1973 confiere competencias al Municipio, cuando lo hace responsable de las isletas, aceras y parques públicos.
También establece que el Municipio es el encargado del ornato, lo cual implica también atender los árboles.
No obstante, la Ley 1 de 1994, que es la Ley Forestal de la República de Panamá, y la Ley 24 de 1995, que es la Ley de Vida Silvestre, le confieren competencias similares al Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).
"Es como si hubieran dos competencias, no solo en el distrito capital, sino en toda la República", advierte Harley Mitchell, abogado ambientalista.
Convenios
Para complicar el panorama, en el pasado se dio un convenio entre MiAmbiente (en ese entonces Anam) y el Municipio de Panamá para administrar juntos las competencias con respecto a los árboles.
Y en la administración Varela se hizo otro convenio mediante el cual, prácticamente, toda la adjudicación de permisos de tala y poda se le daba al Municipio, sin mayor participación de MiAmbiente.
Es por eso por lo que MiAmbiente suele decir que no tiene competencia sobre los árboles del distrito capital", señala Mitchell.
Agregó que "es peligroso que judicialmente se continúe con este juego de pelota, de que si el responsable es un lado u otro lado".
Como solución jurídica, el abogado ambientalista explicó a Panamá América que lo mejor sería que el Ejecutivo impulsara una reglamentación de la ley forestal, "para delimitar las competencias de manera clara, justa y atendiendo la Constitución y las leyes existentes", recomendó Harley Mitchell.
Sin censo
Actualmente no existe un detalle de cuántos árboles necesitan ser removidos para evitar tragedias, incluso, existe confusión sobre a qué institución le corresponde atender este tema.
Cifras del Cuerpo de Bomberos revelan que del 1 de enero al 24 de noviembre de 2016 se atendieron 901 caídas de árboles.
Panamá registró el mayor número con 211, seguido de Los Santos con 145 y Chiriquí, con 83.
Para la poda o tala de un árbol enfermo se requieren una serie de evaluaciones previas.
Los permisos son expedidos conjuntamente por el Municipio de Panamá, por medio de la Dirección de Gestión Ambiental y MiAmbiente, mediante la Dirección Regional de Panamá Metropolitana.
Ennio Arcia, subgerente de Ornato y Medio Ambiente del Municipio de Panamá, admitió que el proceso se ha hecho más burocrático porque hay más profesionales involucrados en los casos.
Además hubo cerca de dos meses en que el Ministerio de Ambiente dejó de otorgar permisos, pues el Municipio tuvo que realizar un acuerdo y esperar el refrendo del convenio.
Según Arcia, se estima que en el distrito de Panamá existen 300 mil árboles, entre sanos y enfermos.
Ante la complejidad de un mantenimiento para esa cantidad de árboles, han empezado a elaborar un inventario para conocer las condiciones del arbolado, su distribución, especies, tamaños y afectaciones a los espacios públicos.
El inventario, que forma parte del Plan de Arborización de la Alcaldía, se inició en Calidonia y Bella Vista por ser corregimientos donde hay más tránsito de personas.
Se prevé pasar a los corregimientos de San Francisco y Betania para poco a poco avanzar hacia el resto del distrito de Panamá.
En Calidonia, por ejemplo, detectaron 19 árboles antiguos cuya copa es extensa y podría causar afectaciones.
En este lugar, el 35% de los árboles son de la especie ficus y su gran mayoría está dañando aceras y levantando calles.
Procedimiento
El Plan de Arborización consta de cinco componentes.
El primero es el levantamiento del inventario, seguido del monitoreo del estado fitosanitario de los árboles más antiguos en conjunto con el Instituto Smithsonian, lo que se conoce como tomografías sónicas.
Después, sigue la programación de las podas preventivas para eliminar ramas secas, reducir copas, nivelar las cargas e incentivar el crecimiento de follaje nuevo.
Luego está la arborización y recuperación de áreas verdes, que incluye la modernización y ampliación del vivero de la Alcaldía de Panamá, ubicado en el Jardín Botánico Summit.
Finalmente se pretende actualizar la normativa vigente.
211
caídas de árboles se reportaron en la provincia de Panamá durante el periodo del 1 de enero hasta el 24 de noviembre de 2016.
145
se reportaron en la provincia de Los Santos en el mismo periodo.
83
caídas de árboles se reportaron en David, provincia de Chiriquí.
Solo 20% de las afectaciones internas de un árbol enfermo son visibles, según los expertos. La mayor cantidad de problemas estructurales que tiene un árbol y sus ramas tiene que ver con hongos y huecos que no se detectan a simple vista. Para la Alcaldía de Panamá, las áreas más críticas con presencia de árboles enfermos son todas aquellas que son más transitadas. El ficus, cuya siembra fue popular en el país entre los años 70 y 80, ahora representa un problema.