Sociedad

Áreas para instalar pozos son cada vez más escasas

Hay regiones en las que se debe cavar casi el doble para poder ubicar una fuente de agua subterránea que sustente los hatos y las fincas. Se esperaba que las medidas tomadas el verano pasado evitaran la falta del vital líquido, pero esto no ocurrió, lo cual preocupa a los productores.


Cada vez es más difícil encontrar agua en el subsuelo panameño. Esto preocupa a los ganaderos y productores de diversos puntos del país, quienes vislumbran que este año la sequía será mucho más extensa y cruda .

Tomás Benavides, director nacional de Ganadería del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), indicó que antes, al perforar un pozo, se ubicaba agua a 80 pies de profundidad o menos, pero ahora hay que ir cada vez más abajo, hasta los 120 pies y más.

Explicó que durante la sequía del año 2013, el Mida se vio en la necesidad de perforar pozos de 150 y hasta 200 pies de profundidad, el equivalente a un edificio de unos 30 pisos de altura.

 

La comunidad de Santa Ana y la región de El Cedro de Macaracas, en la provincia de Los Santos, son las áreas más secas y difíciles para encontrar agua.

A pesar de ello, el Mida terminó el año pasado el proceso de búsqueda de agua en Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas con la apertura de 393 pozos, más otros 12 en los que no se ubicó el vital líquido.

Un problema evidente

 

A menos de un mes para que concluya la época seca y a pesar de los planes de contingencia establecidos por diferentes instituciones gubernamentales para enfrentarla, la falta de agua en hatos y fincas es un problema más que evidente.

Ubaldino Gutiérrez, de Villa Lourdes, en Los Santos, asegura que tiene comida para los animales, porque sembraron caña y guardaron pasto y otros alimentos, pero lo que les vuelve a hacer falta es agua.

Para tratar de minimizar el problema, productores y ganaderos han represado ríos y abierto cientos de abrevaderos en sus terrenos con la ayuda del Mida, pero de igual forma estas fuentes de agua se están secando por las altas temperaturas, indicó Gutiérrez.

 

De ahí que ganaderos como Manuel Antonio Medina, de la comunidad de Pocrí y a quien se le murieron siete reses en 2013, hayan tenido que comenzar a cargar agua desde sus casas para sostener a los animales.

El encargado de Ingeniería del Mida en Herrera, Rody Márquez, por su parte, sostuvo que aunque se aprovechó la coyuntura de la crisis del año 2013 para mejorar las reservas de agua, principalmente en los abrevaderos de las fincas, en algunas regiones los esfuerzos no han sido suficientes.

Afirmó que las represas en los ríos no reciben el mantenimiento adecuado, por lo que al menos el 15% de ellas están trancadas, y muchas quebradas están secas o a punto de secarse.

 

En tanto, Diomedes Vega, ganadero herrerano, aseguró ver con preocupación el desarrollo de la temporada de verano, pues cuando va al campo todo está seco.

Caso similar ocurre en Los Santos, ya que según Maximino Cedeño, ganadero y dueño de una subasta ganadera en Guararé, muchos criadores de reses que no cuentan con suficientes pozos, han optado por trasladar parte de sus reses a otras provincias, como Veraguas, para tratar de evitar mayores pérdidas.

Paralelo a esto, en Chiriquí los ganaderos han tenido que sacrificar hasta el 10% de sus animales.

José Lorenzo, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan) de esa región, dijo que han sacrificado animales y otros los han vendido antes de tiempo, lo que les está ocasionando pérdidas.

No obstante, afirmó que no les queda otra alternativa porque la falta de agua está provocando que el ganado baje rápidamente de peso y que el negocio ya no sea tan rentable.

Reconoció que con el apoyo de la Anagan y el Mida perforaron unos 50 pozos en fincas ganaderas, pero estos no han sido suficientes ante la demanda de líquido existente.

Aseguró que ante el cambio climático, a los ganaderos no les queda otra que reforestar y abrir más pozos para enfrentar este problema natural que cada año se acentúa.

Al igual que en Chiriquí, en Bocas del Toro los más de 2,000 ganaderos que aglutina el gremio se han visto en la necesidad de sacrificar sus reses antes de tiempo para venderlas a precios más bajos de lo común.

Faustino Sánchez, productor de ganado, señaló que no quieren esperar a que la situación de la sequía empeore y no puedan ni siquiera recuperar la inversión.

En lo que va del verano han muerto 60 reses en esta provincia, donde la preocupación también la sienten productores de banano de exportación, como Juan Nuques, pues su planta está compuesta por un 85% de agua y la falta del líquido hace que la fruta demore mucho más para engordar.

Según Nuques, los racimos de la fruta se reducen de tamaño, lo que genera una merma de un 15% en la producción total de las 6,000 hectáreas de sembradíos de la fruta.

De igual forma, para los ganaderos de la provincia de Coclé, la situación se ve difícil. Aunque ellos han estado trabajando con el Mida desde el año pasado para evitar afectaciones, actualmente les queda poca agua en los abrevaderos.

Mientras, los arroceros de esta región, pese a usar sistemas de riego para poder sembrar en verano, ven cada día cómo sus fuentes de agua (ríos Coclé, Chico y Grande) bajan el nivel.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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