Sociedad

Aumenta nivel del mar en el Pacífico, revela estudio

Con el lema ‘Juntos tenemos el poder de proteger el océano’, hoy se conmemora esta fecha que surgió tras una declaración de la ONU, en 2009. Este año con énfasis en el ascenso del nivel del mar, y el impacto de la actividad humana en los océanos, dos grandes desafíos para nuestro país.


Efecto circular de nuestra conducta
  • Rosabel Miró
  • Conservacionista
Todo está conectado
  • Cuando se escucha de la cantidad de basura que hay en el mar, mucha gente piensa que no participa de esta tragedia ecológica. Pero ojo: no necesariamente -ni abiertamente- la gente anda tirando basura a los ríos. Pero cuando llueve mucho, esa basura que está mal colocada en las aceras, o que los animales callejeros sacan de las bolsas, termina en los ríos por efecto de las corrientes. Luego llegan a las costas, y finalmente cuando hay oleajes muy fuertes, el mar se las lleva. Entonces tenemos que entender que lo que hacemos en nuestra pequeña área tiene una afectación en los vastos océanos.
  • He escuchado también a pescadores (artesanales y deportivos) argumentar que no matan aves. Pero algunas de sus prácticas de pesca no adecuadas están provocando que muchas aves mueran, al quedar atrapadas no solo con anzuelos, sino también con las redes. Aunque resulte irónico, las aves en los océanos son afectadas por conductas no intencionadas: por la contaminación, y por las artes de pesca no adecuadas.

Mientras los más jóvenes de la familia se reúnen para subir algunas líneas adicionales de piedra a una barrera de protección en la que han participado varias generaciones, Inocencio de Tulipe (de 78 años) observa de cerca, mientras les señala hasta dónde llegaba la tierra en sus años de infancia.

Y es que Guna Yala, en la costa caribeña, es uno de los sitios costeros que, al ser habitado por mucho tiempo, ofrece la posibilidad de que los abuelos ratifiquen ante sus hijos y nietos, la presencia en nuestro país de un fenómeno global: el ascenso paulatino del nivel del mar.

 

Testimonios como estos han sido documentados en comunidades de Guna Yala, también en la costa colonense, así como en Bocas del Toro. Y esto debido a que allí hay zonas habitables muy bajas y cercanas al mar.

Pero la misma documentación ha confirmado que el ascenso del nivel del mar -aunque afecta más a unas áreas que a otras- está presente en diversas zonas de la geografía nacional.

 

Estudio

Como ejemplo, Fundación MarViva dio a conocer los resultados de un estudio realizado en el Golfo de Chiriquí, que arrojó alarmantes resultados sobre la vulnerabilidad de los hábitats marino-costeros por el ascenso del nivel del mar asociado al cambio climático.

 

El proyecto convocó a un grupo de científicos que por 3 meses realizaron estudios de campo, en las áreas costeras de Chiriquí, gracias al aporte financiero del Gobierno de Canadá y la cooperación institucional de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

Los informes finales plantearon la necesidad urgente de implementar medidas de adaptación que prevengan la degradación y la pérdida de humedales, estuarios y playas a lo largo de la costa Pacífica de Veraguas y Chiriquí.

 

De paso, esta es una zona de gran importancia para Panamá: alberga el 40% de los manglares del país.

“Pero el 30% de estos se ubican en tierras identificadas como vulnerables al ascenso del nivel del mar”, reveló Antonio Clemente, geógrafo de MarViva, quien participó del estudio.

El riesgo de inundación de grandes extensiones de manglares representa una pérdida particularmente alarmante, dado que la posibilidad de desplazamiento o aforestación del manglar hacia otras tierras se vería muy limitada.

“La mayoría de las áreas colindantes son de agricultura. Y alguna de la presión que sienten los manglares por cambio de uso de suelo es para convertir esas tierras en áreas de agricultura”, explica Clemente.

En la práctica, el estudio intenta que los pobladores entiendan que les será más beneficioso conservar los manglares, que tener 5 hectáreas más para agricultura. “Si mantienen esas tierras como están, tendrán un beneficio directo, y el manglar trabajará para ellos”, agregó Juan Posada, gerente de Ciencias de MarViva.

Pero más allá de realizar estos proyectos científicos y dar a conocer los resultados, Posada afirma que el objetivo es que esta información llegue a las autoridades, y que no se queden engavetadas.

“Es importante esa sinergia entre investigadores, ciudadanos y autoridades, que terminen en normas con acciones puntuales y oportunas”, valoró Juan Posada.

Proyecciones

Pero el uso inapropiado de los manglares, o su eventual inundación, no son las únicas preocupaciones que plantea el Día Mundial de los Océanos.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, alertó que sus estudios pronostican que para el año 2100 el cambio climático puede llevar a un aumento del nivel del mar de hasta dos metros, lo que dejaría inhabitables áreas del Pacífico.

Y Martín Testa, jefe de Educación Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) aterrizó esas proyecciones: “También nos afecta a nosotros, pues tenemos costa Pacífica como Atlántica; y 52 cuencas vulnerables”, indicó.

Y Marino Eugenio Ábrego, biólogo de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá, agregó que el otro gran desafío que tiene el país es enfrentar la contaminación marina.

Así lo resume: “En los últimos años, los mares panameños han registrado un aumento de contaminación importante, y son muy pocas las personas conscientes de esta situación. Es responsabilidad de todos los ciudadanos evitar convertir nuestros mares en grandes vertederos, y de las autoridades, aplicar leyes -que ya existen- para normar esta materia”.

Talleres de MarViva para definir el manglar como zona de uso múltiple

Los manglares de Chiriquí han sido tema de discusión con la comunidad. En el caso específico de los manglares de David, este año MarViva ha realizado talleres con el fin de definir estas áreas como zona de uso múltiple. Y es que los manglares reúnen una diversidad de profesiones y actividades. En este sentido, a los talleres han sido invitados leñateros, manglateros, concheros y pescadores.

Al final de los talleres, los lugareños aprobaron los resultados obtenidos y manifestaron interés en ayudar a la conservación, aunque solicitaron apoyo para que las medidas de manejo no afecten radicalmente su economía, puesto que sus familias dependen de actividades relacionadas con el manglar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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