Una combinación de factores que van desde los malos hábitos en la disposición de los desechos, secuelas del desarrollo inmobiliario y la abundante lluvia que cayó sobre la ciudad en las últimas 24 horas aparecen como los principales motivos que las autoridades identificaron como los responsables de las inundaciones.
Bajo esa conclusión y la advertencia de la Dirección de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (Etesa), de que el mal tiempo podría prolongarse en las próximas 72 horas, el director del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Arturo Alvarado, declaró una “alerta verde”. En conferencia de prensa, Alvarado sustentó la alerta en que “un sistema de baja presión coge fuerza y se fortalece sobre la zona de convergencia que está sobre la parte norte de Panamá y que impacta al país desde el sábado pasado”.

El resto de las autoridades encargadas de atender el tema armaron estrategias de prevención contra la inundación, afectación y acciones legales contra aquellos que insistan y sean sorprendidos tirando desechos en los afluentes. A su juicio y tras una reunión de coordinación, la basura es el principal elemento que provoca el desborde de los ríos como ocurrió con el río Abajo, en la calle Pedro Arias Dávila de Panamá Viejo, que dejó a 58 familias afectadas. Allí los residentes culparon al proyecto de ampliación de la Vía Cincuentenario y puente vehicular que se construyó. “Eso lo que hizo fue limitar el flujo de las aguas, le desviaron el cauce y no construyeron un muro de contención para evitar esto”, era el reclamo de los afectados, mientras intentaban sacar el lodo de sus casas que el domingo les invadió sus viviendas.
Pero en la sede del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el ministro Jaime Ford tomó distancia de la acusación al señalar que “la comunidad debe tener claro que la inundación no es a raíz del proyecto, sino por los malos hábitos de tirar la basura en el río que impiden el flujo de las aguas. Pero está dentro de nuestra responsabilidad darles el apoyo, y le vamos a construir un muro de contención”.

La declaración de Ford surgió, luego de reinstalar una Comisión interinstitucional cuya misión es minimizar el riesgo de inundaciones, a través de la vigilancia y comunicación oportuna de las posibles irregularidades que contribuyan al desbordamiento de los ríos.
El comité que integran la Autoridad Nacional del Ambiente, Salud, MOP, Municipio de Panamá, Sinaproc y Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), tendrá que reforzar la vigilancia para evitar la propagación de construcciones en sitios saturados y crear el marco legal para sancionar a las empresas constructoras y cementeras que insistan en tirar caliches en los sistemas de alcantarillados.

Aunque la amenaza no es nueva para la Capac, el presidente del grupo, Enrique Asensio, dice que el tema fue discutido entre los agremiados.
“Estamos recordándoles que hay que mantener los drenajes limpios. Pero, además, estamos buscando dentro de las normas LEED una estrategia de qué hacer con las sobras de hormigón, y una de ellas es vertir los desechos sobre sitios específicos de un proyecto para reutilizarlos en elementos decorativos”, explicó Asensio.
Mientras se cruzaban las responsabilidades, en la vivienda 166 de Panamá Viejo un grupo de expertos en ingeniería y arquitectura, liderado por la alcaldesa Roxana Méndez, trataba de explicar y concluir sobre las razones de la inundación. “La gran cantidad de sedimentos, obstrucciones en la salida del agua por el crecimiento de los manglares, acumulación de basura y el desarrollo de proyectos”, fue la lista que enumeró la alcaldesa. Para este sector, Méndez se reafirmó sobre la construcción de un muro de contención (50x170m) y el drenaje del río.
En el lugar, el director de proyectos especiales del MOP, Carlos Ho, descartó la tesis planteada por los residentes. “Aquí se hizo un estudio hidrológico antes de desarrollar el proyecto y dio como resultado una propuesta de drenaje pluvial que ha beneficiado. Entonces, creemos que con el proyecto se ha mejorado la situación o amenaza de crecidas”, dijo.
Al cierre del día las autoridades contabilizaron 405 personas afectadas por las lluvias en los distritos de Panamá y San Miguelito y 90 viviendas dañadas. Para todos los casos la primera respuesta fue a través de bolsas de alimentos, kit de limpieza, colchones y otros artículos.
Cuando recién empieza el mes más lluvioso, la unidad de vigilancia y pronóstico meteorológico de Etesa validó por 24 horas imágenes de satélite que muestran un flujo de viento e inestabilidad atmosférica producto del sistema de baja presión en el norte de Panamá. También presenta un ligero flujo ciclónico que hace advertir nuevas generaciones de tormentas y aguaceros intermitentes, que varían de intensos a fuertes, con probabilidades de altos acumulados de lluvias diarias que irían acompañadas de fuertes vientos.
El director del Sinaproc pidió a la población de que en caso de emergencia durante estos días, se utilice la línea gratuita *335.