El Gobierno busca garantizar el ingreso de más extranjeros a Panamá, sin antes mejorar los servicios básicos como salud, agua y transporte, y pese a una baja en la economía, producto de la desaceleración económica.
Y sin tomar en cuenta el apoyo de la empresa privada, que contribuye a la generación de empleos.
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, ha optado por medidas como la aprobación de un decreto que busca formalizar la economía de extranjeros que residen en Panamá, lo cual ha sido visto como una segunda etapa del proyecto Crisol de Razas.
Varela justificó que "tenemos que asegurar que todas las personas, sean extranjeras o panameñas, cuando trabajen paguen seguro social, contribuyan con su impuesto como una manera de formalizar nuestra economía".
Sin embargo, sectores golpeados como la industria, agricultura y el comercio, afirman que no existe una respuesta del Gobierno para abordar la crisis.