- 80% de los que empeñan para festejar, rescatan sus pertenencias.
Divisas alegres
- 500 dólares puede gastar una persona que carnavalea en Panamá, según estudio.
- 60% es el aumento del flujo de clientes en las casas de empeño para época de Carnavales.
El eslogan de los Carnavales de Panamá este año resume muy bien el alcance de esta actividad: “Un país en fiesta”.
Y es que en casi en todo el territorio nacional hay sitios habilitados para festejar.

Claro que para celebrar en grande cualquier fiesta (sobre todo esta, que ya empezó y que se extiende por 5 días), se necesita más que solo energía corporal y un espíritu alegre.
El dinero es un elemento indispensable para carnavalear en Panamá.

Y una encuesta de Datexco realizada en 2014 revela que el 49% de los entrevistados gasta durante estas festividades entre 100 y 500 dólares.
El estudio, en el que se entrevistó a 1,200 personas de ambos sexos y mayores de edad, indica que el 28% asegura gastar entre 100 y 250 dólares; el 21% más de 250 y hasta 500 dólares.
Como dato curioso, un 14% expresó que se las arregla para disfrutar estos días con una inversión modesta de entre 10 y 100 dólares.
Mientras, un segmento más reducido (el 9%) reconoció que en estas fiestas gasta sin remordimiento más de 500 dólares.
Finalmente, el 24% manifestó que la pasa muy bien durante las festividades del rey Momo, pero sin llevar control de cuánto gasta al final.
Esta última aseveración no le extraña al sociólogo Carles Damián, quien asegura que, por lo general, los panameños tienen un presupuesto para festejar, pero en el trayecto de los días pueden darse situaciones que aumentan los gastos.
Y aclara que no solo se trata de eventualidades negativas. “Hay parejas que se conocen carnavaleando y deciden cambiar de hospedaje o trasladarse a otros sitios. Están los típicos reencuentros casuales entre viejos amigos que agrandan el grupo de ‘arranque’ y, por ende, los gastos”, detalla Damián.
En todo caso, resalta el “espíritu gregario” que queda de manifiesto en estas festividades y que deja en segundo plano el factor monetario.
“El panameño promedio carnavalea en grupo, se hospeda entre amigos y comparte los gastos”, comenta Damián, quien reitera que el dinero no es limitante. “Hasta en épocas de crisis, los panameños carnavalean”, dice.
Y es que la actividad tiene un componente de euforia colectiva, que el sociólogo Marcos Gandásegui atribuye al fomento que el Gobierno y los medios de comunicación le dan masivamente desde varios meses previos a esta celebración.
En este sentido, hasta los comentarios negativos –ya clichés– que se dan todos los años en torno a estas festividades forman parte de ese fuego que aviva la expectativa nacional.
Algo que Gandásegui califica de “muy institucionalizado” y que termina siendo “un gran negocio”.
Pero con o sin apoyo gubernamental, sin duda que los Carnavales han sido y seguirán siendo un gran negocio para muchos segmentos de la economía local.
Empeños
Uno en particular se incrementa entre 25% y 60%. Nos referimos a las casas de empeño.
Con tal de tener ese respaldo económico para lanzarse a la aventura carnavalera, los panameños no solo acudieron en masa a las casas de empeño los días previos al jolgorio, sino también durante las propias festividades.
Esto hace que muchas casas de empeño sigan con sus puertas abiertas estos días, pues hacen su diciembre en febrero.
Ricardo Arce, gerente de la sucursal de la Central de casa de empeño San Ramón, reconoce el incremento de la actividad para esta fecha, algo que atribuye a lo fácil del trámite.
“Es un préstamo rápido con base en cualquierartículo de valor comercial, sin mayor papeleo, y la gente valora eso”, afirma el comerciante.
Arce revela que en el ambiente festivo está la urgencia por el dinero, algo que impulsa a la gente a querer empeñar de todo.
En este año en particular, le llamaron la atención algunos jóvenes dispuestos a despojarse momentáneamente de sus queridos zapatos deportivos (tacos de fútbol), así como palos de golf y cañas de pescar, con tal de obtener recursos para festejar.
“Este tipo de artículos corresponde al segmento que más viene a empeñar (jóvenes entre 18 y 35 años), aunque esto no es un indicativo de la festividad, porque en Panamá se carnavalea a toda edad”, comenta Arce entre risas.
Hasta el auto
Agrega que, además de los clásicos artículos eléctricos y herramientas del hogar, también han llegado clientes interesados en más dinero para festejar y dispuestos a empeñar su auto.
“No lo aceptamos por falta de espacio –dice Arce–, pero es una clara evidencia de que la gente está dispuesta a todo en Carnaval”.
No obstante, las prendas (sobre todo las de oro) siguen siendo las que más resuelven la urgencia por conseguir dinero en esta época.
Dependiendo del peso, este tipo de empeño puede dar desde tres hasta 5,000 valiosos dólares para un rumbero arriesgado.
No obstante, un fenómeno interesante se da en los empeños carnavaleros. Según Abdiel Araúz, de la casa de empeño El Peñón de Los Andes, el 80% de las personas vuelve al lugar a retirar sus artículos, luego del entierro de la sardina.
El debate por definir el mejor sitio para carnavalear es permanente, pero se intensifica en estos días.
@atppanama: Carnaval de Panamá: Un País en Fiesta. Te esperamos en la Cinta Costera.
@gediaz: Los mejores Carnavales están en el interior. Los de Azuero sobresalen. Sin fondos públicos, producto de esfuerzo y planificación.
@erick0007: Los mejores Carnavales del interior de Panamá, los Carnavales de Chitré.
@507PARADISE: Penonomé, ‘tas ready? Los mejores Carnavales de Panamá!!!
@Alexandravc: Los Carnavales de Panamá son lo mejor del mundo, mundial.
@HistoriaPTY: No importa la plata que el Gobierno dé, el Carnaval del interior SIEMPRE ha sido y seguirá siendo el mejor.
@_Alexandeer_: Ya es Carnaval y se pierde la cordura...
@JoTeoCam: No hay dinero para reparar escuelas y sí para subvencionar los Carnavales. ¿Qué escala de valores tenemos en Panamá?