Por más de tres años los panameños han asumido el costo del soterramiento del cableado de las empresas eléctricas, telecomunicación y televisión pagada, pero los resultados de ese proyecto que despegó en el año 2013 en el área de Obarrio, en una primera etapa, no son visibles en ese sector.
Aun cuando de la facturación de electricidad a los clientes se les descuenta poco menos de un centavo, algo casi imperceptible, y que de los servicios de telecomunicación y televisión pagada se asume un impuesto de 0.5%, las primeras obras muestran un retraso de cinco meses, aproximadamente.

Esos trabajos debieron haberse hecho cuando se dio la privatización de los servicios y no de la forma apresurada como se hacen, es la percepción de Pedro Acosta, secretario general de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de Panamá.
A criterio de Acosta la Contraloría General de la República debe entrar a verificar qué está pasando, toda vez que es dinero del pueblo con el que se está pagando esa obra.

Un proyecto que a la vista de algunos expertos no se concertó en término de alcance, tiempo y claridad.
El urbanista Álvaro Uribe no concibe cómo algo que se inició hace varios años hoy está estancado. "Parece que se hubiera dejado languidecer", afirmó.

Desde un principio la concepción de estas obras fue mala, era algo para hacerse por valorización, subrayó el arquitecto, debido a que eso le habría dado más certeza de realizarse el trabajo, porque se habría comprometido con un recurso de los propios beneficiarios.
Lo que ha sucedido en Obarrio deja mucho que desear de lo que se pueda dar en un barrio popular, sostuvo Uribe, lo que demuestra la necesidad de tener un ente rector, en ese caso serían los municipios a los que les corresponde esa gestión.
Aunque un poco tarde, pero en esa dirección está el Municipio de Panamá, después de las quejas que se dieron por parte de los residente de las áreas impactadas por las obras.
Raisa Banfield, vicealcaldesa de la capital, comentó que la empresa encargada de los trabajos, la española Semi, ha tenido que empezar a corregir algunos errores que en la marcha se fueron encontrando, pero aun así se sigue generando caos en la zona, que no se ha podido superar.
Banfield coincide con Uribe de que el Municipio debe coordinar estos trabajos con un plan donde se integre a todas las instancias correspondientes y no de la forma al revés, como se estaba haciendo, y donde ahora la Alcaldía intenta ponerse al paso.
"Si bien se está tratando de enderezar algo que se inició mal, la empresa no cuenta con las capacidades para desarrollar ese trabajo tan delicado", puntualizó la vicealcaldesa.
Al momento el proyecto se encuentra en una fase en la que se deben subsanar deficiencias como temas de asfalto, niveles de enterramiento, compactación de pavimento, entre otros aspectos.
Reconoce que la ciudad debe ir hacia el soterramiento del cableado, pero dentro de esto, también se deben contemplar las aceras, lo que no se dio en el proyecto actual.
Por recomendaciones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) no se le ha permitido a la contratista continuar con las obras en otros puntos, en los que ya deberían estar finalizando los trabajos.
La primera etapa del soterramiento de cables en el polígono de Obarrio incluye Vía Brasil, Vía España, Federico Boyd y Calle 50.
De los problemas que se han tenido es consciente el director nacional de telecomunicaciones de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep), Edwin Castillo.
Comentó que están efectuando las coordinaciones necesarias con el MOP, la Alcaldía y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre para que con las otras obras no haya congestión vehicular. Cada 15 días sostienen reuniones para trabajar coordinadamente.
El proyecto en el polígono de Obarrio presenta entre un 30% a 40% de avance.
Sin dar detalles de lo recaudado del cobro del 0.5%, Castillo dio a conocer que las empresas telefónicas están cumpliendo con el pago desde que se empezó a cobrar (28 de abril de 2012).
Al Ministerio de Economía y Finanzas se le solicitó el monto total de recaudación, pero no se obtuvo respuesta.
Mientras, el dinero es depositado en un fideicomiso que, además está siendo alimentado por un ingreso que estipuló la Ley 15 de 26 de abril de 2012, que dispone que el 50% de todas las bandas nuevas o de frecuencia que se asignen para servicios de telecomunicaciones sean depositadas en ese fondo.
Lo que se ha logrado hasta ahora con la adquisición de tres operadores de banda de 700 y que ha permitido aumentar el capital del fideicomiso, es la oportunidad de continuar con el proyecto actual y con otros que están en camino.
Por ejemplo, con ese fondo ya se dio la autorización para sacar a licitación los trabajos para soterrar cableados en la vía principal de Santiago, en Veraguas, y en David, Chiriquí.
Los pliegos de cargo ya están aprobados y en la Asep estiman que antes de que finalice el año, ya se habrá realizado el acto público.
Originalmente, el soterramiento de cables se implementaría, en una segunda etapa, desde el sector de San Miguelito hasta la entrada del Aeropuerto Internacional de Tocumen, incluyendo algunos sectores de la Vía España y por último una tercera fase se realizará en las provincias centrales.
Un plan con muchos objetivos y con pocos logros alcanzados en la ciudad
El proyecto de soterramiento tiene como objetivo el cambio de red aérea por una subterránea, para mejorar el impacto visual que crean las redes eléctricas y de telecomunicaciones, incrementar la seguridad y mejorar la calidad de servicio a los clientes.
Dentro de las obras también se incluye la implementación de un moderno sistema de alumbrado público acorde con el entorno.
Se instalarán luminarias de alta presión de sodio (1,200) sobre postes metálicos de acero galvanizado e iluminación de aceras con luminarias decorativas.
De este plan solo se han hecho realidad los trabajos de soterramiento de cables de la línea de alta tensión desde la subestación de El Marañón hasta La Locería y el Casco Antiguo, y porque formaban parte del proyecto de Patrimonio Histórico de la Nueva Red Vial de la ciudad de Panamá.
En la ciudad de Colón también se soterraron cables en el proyecto Corredor Colón, siendo el inicio de lo que se tiene contemplado para el sector atlántico.
¿Se ha invertido adecuadamente el impuesto de 0.5% en el soterramiento de cables?
- @jc_samaniego
- Nadie sabe, si nunca se ha rendido cuenta de eso.
- @Spobros
- Creo que es un total robo ese impuesto... se sigue construyendo con cables aéreos y no inician trabajos de soterramiento.
Inversión
$23 millones en la parte de telecomunicaciones en Obarrio.
$26 millones el aproximado de la parte eléctrica.