Sociedad

Comerciantes inquietos por control de 22 productos

El control de precios anunciado por el gobierno de Juan Carlos Varela no convence del todo al sector comercial ni a los agricultores del país. Ambos bandos temen que sus actividades dejen de ser rentables y que en contra del consumidor se produzca un desabastecimiento

  • 50 son los productos que integran los productos de la canasta básica.
  • 10,000 dólares es la multa máxima que establece la Ley 45 de Acodeco para los comerciantes que incumplan la medida.
  • 7 de julio es la fecha de inicio de la medida de control de precios para 22 de los 50 productos de la canasta básica de alimentos.

El control de precios anunciado por el gobierno de Juan Carlos Varela no convence del todo al sector comercial ni a los agricultores del país. Ambos bandos temen que sus actividades dejen de ser rentables y que en contra del consumidor se produzca un desabastecimiento de los productos que tendrán control de precios.

José Luis Ford, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, dijo que como gremio entienden que la medida está contemplada en la Constitución y la Ley, pero que la misma entra a controlar márgenes y precios, lo que podría afectar a sus empresas .

 

“Es una medida delicada que hemos estado evaluando desde la campaña electoral, y a la cual le darán seguimiento a través de una Comisión Técnica creada para atender las inquietudes de la membresía; lo que haremos en la medida en que nuestros agremiados nos informen”, indicó.

Añadió que el gremio espera que esta medida alcance, cuanto antes, el objetivo establecido y que la ciudadanía sienta la compensación social que se busca, “pero evitando afectar la libre empresa”.

 

Los sectores agrícolas también se pronunciaron ayer advirtiendo posibles afectaciones por la medida de control de precios y solicitando apoyo para evitar el colapso de sectores como el arrocero y el de siembra de hortalizas.

Los ganaderos vaticinaron que habrá una sobredemanda y desabastecimiento de los cortes de carne cuyos precios fueron regulados por el presidente Varela, mientras que los arroceros temen desaparecer, si el Gobierno no los protege.

 

Eric Corro, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos, dijo que la demanda sobre los cortes con precios regulados será tan grande que los comerciantes tendrán que guardárselas “suscritas” a los clientes y los “chinitos” “rifárselas” a sus mejores compradores.

“Yo no veo posible que nos bajen los precios del ganado, yo creo que esto va a aumentar la demanda”, sostuvo.

 

En tanto, José Lorenzo, presidente de la Anagan, capítulo de Chiriquí, dijo que han percibido la medida como difícil para los productores, ya que han quedado muchos cabos sueltos en el congelamiento de precios.

“No se ha dado una explicación concreta de lo que realmente será el control de precios de emergencia, por lo que esperamos que esta medida no afecte los precios para los ganaderos, ya que somos siempre los que asumimos los costos para llevar productos de calidad a los consumidores”, dijo.

Recordó que los ganaderos tienen que asumir los costos de los salarios, insumos y todo lo que se requiere, sin ningún tipo de subsidio o precio justo, y al final son los que pagan los platos rotos por los beneficios que se llevan los comerciantes finales.

Al referirse a los cortes que fueron congelados, dijo que estos representan alrededor del 15% de la res, lo que mermará un poco el beneficio de quien vende la carne al final del eslabón. Añadió que los ganaderos esperan que esto no afecte el precio que están recibiendo en este momento por sus animales.

El presidente de la Anagan, capítulo de Los Santos, José Pablo Solís, reveló que los ganaderos están sufriendo las consecuencias del congelamiento de precios desde el lunes pasado, cuando se les pagó 10 centavos menos por kilo de vaca y cinco centavos por debajo el kilo de novillos.

Agregó que en los mataderos de la provincia se detuvieron las compras por el anuncio del congelamiento de precios.

Afirmó que una de las principales empresas lácteas del país decidió comprar leche grado A solo en La Chorrera, con lo cual deja por fuera de sus compras a una importante cantidad de productores de grado B y C.

Añadió que también se les exige a los productores un 13% de contenidos sólidos en la leche, lo que deja el litro en 29 centavos para los productores.

Solís también vaticinó que habrá desabastecimiento de los cortes de carne regulados, los cuales, según él, representan el 30% del total de la res.

“Los productos congelados van a ser una bomba de tiempo que les va a explotar en las manos”, sentenció.

Regulación

Maximino Díaz, ganadero de Veraguas y exdirector regional del Mida, señaló que aún no se ven las reglas claras del congelamiento hecho por Varela, porque se improvisó para cumplir una promesa de campaña.

Según Díaz, el productor se verá afectado aunque la regulación no se le aplique directamente. “Cuando el vendedor detallista vea sus entradas mermadas, obligará a quien le vende a que baje el precio para ser más competitivo, en detrimento del productor”, señaló.

Manifestó que el caso más dramático se dará en la producción de arroz, donde los márgenes de ganancia son muy bajos y los costos y riesgos muy altos. “Aquí pasarán dos cosas, o le bajan la calidad como hizo el IMA para vender a 30 centavos por libra o se dejará de producir, creando un inevitable desabastecimiento”.

Otra de las consecuencias que podrían sufrir los productores de áreas distantes, es que los intermediarios se trasladen a comprar y vender otros rubros que no tengan control de precios, porque representan mayor margen de ganancia para ellos.

Mientras tanto, los productos congelados se quedarían sin intermediarios que los traigan al mercado, con lo cual corren el riesgo de perderse.

A su juicio, la medida presenta una distorsión en algunos productos. “Por ejemplo, el tomate perita se estableció en máximo 1.00 dólar la libra, cuando en el mercado se consigue entre 60 y 80 centavos; el huevo en 16 centavos, cuando está entre 12 y 15 centavos; en cambio el ñame baja de precio, lo que hace la actividad insostenible”, precisó.

En cuanto a la gestión fiscalizadora de la Acodeco, manifestó que no está preparada para la tarea, porque solo en el caso de la producción de arroz tiene más de 4 años que no hace un análisis de calidad de los granos.

Roberto Castillo, ganadero de Bocas del Toro, consideró que a Varela no le hicieron el trabajo adecuado, porque “es evidente” que quien le pasó los precios no se tomó la molestia de realizar un sondeo minucioso y en vez de bajar la carne, esta aumentará.

Explicó que la libra de babilla está a $2.70 y en la lista aparece con 17 centavos más; el bistec de cinta aparece a $2.45 la libra y en los supermercados está 10 y 12 centavos menos; el jarrete está en $1.95 o $2.00 y en la lista está a $2.30, lo que significa que el comerciante se aprovechará de esta situación.

En tanto, Sebastián González, extesorero de la Asociación Nacional de Porcinocultores, dijo que la medida no traerá beneficios a los consumidores. “El que hizo esta regulación desconoce totalmente la materia, porque no es la chuleta el plato más popular, y si estamos legislando para la gran mayoría y para los que tienen menos, estos consumen codillo”, indicó el productor.

Añadió que como productores no serán afectados, ya que la chuleta “cogote” no es una parte significativa de la canal del cerdo. González aseveró que el actual mandatario necesitará una varita mágica, porque en ninguna parte del mundo esta medida ha dado resultados.

Sin embargo, los arroceros sí temen a repercusiones negativas con el control de precios anunciado. El presidente de la Asociación de Productores de Arroz y Granos Básicos de Chiriquí, Gabriel Araúz, manifestó que la medida sería peligrosa si no se toman las precauciones necesarias con el arroz, cuya producción podría desaparecer.

Sustentó que al bajar el precio de la libra de arroz, el molino pretenderá entonces pagar menos por el producto y en consecuencia los costos de producción serían superiores y la actividad quebraría.

Añadió que los productores siempre son el eslabón más sufrido de toda la cadena alimentaria y si no se regula esta nueva acción del Gobierno, se van a agravar los problemas del sector agropecuario.

Carlos Santanach, secretario ejecutivo de la Asociación de Productores de Arroz de la provincia de Chiriquí (Apach), coincidió con Araúz en que si no se toman algunas medidas de apoyo al sector arrocero, este se verá afectado.

Indicó que como productores en su momento se les consultó y se planteó el punto de que podrían darse algunos inconvenientes en la cadena de producción, ya que dentro de los 22 productos con el congelamiento de precios, el arroz es el más sensitivo.

Santanach recordó que en las reuniones con las nuevas autoridades se acordó que una vez el presidente Juan Carlos Varela tomara posesión, se procedería a una serie de reuniones con los arroceros, y que incluso en las pasadas consultas se habló de un subsidio.

Los productores de Tierras Altas también piden garantías. El presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, Virgilio Saldaña, consideró que el precio anunciado para la cebolla y la papa permite una utilidad mínima para el productor, por lo cual debe darse una garantía de que el congelamiento de precios no será transferido al agricultor.

“Debe buscarse un método, por parte del Gobierno, para evitar que los intermediarios quieran pagar menos por los productos con la excusa del congelamiento, lo que ocasionaría problemas directos a los productores, porque el margen de utilidad no daría”, afirmó Saldaña.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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