La actuación de la Cancillería sobre el caso de Mayer Mizrachi ha sido criticada, tratándose de un nacional.
"Usted espera, como nacional de un país que, independientemente de la razón, el Estado exija que se le garantice la tutela de sus derechos humanos", expresó el abogado Silvio Guerra.
El apoderado de Mizrachi consideró que Panamá está "en pañales" a la hora de defender a sus nacionales.
"Tóquele usted un ciudadano a Estados Unidos y se activa toda la autoridad para protegerlo, independiente de lo que se diga sobre él", aseveró.
Por su parte, el exsecretario de comunicación del Estado Luis Eduardo Camacho manifestó que la vicepresidenta Isabel De Saint Malo era una de las pocas autoridades de este gobierno que proyectaba una imagen de seriedad, sin embargo, ante el hecho de que Mizrachi no se fugó ni cometió delito, solo le queda dos caminos: renunciar o denunciar quién autorizó para enviar esa información falsa.
La directora de Asuntos Jurídicos de la Cancillería, Farah Urrutia es la que ha llevado la vocería en este caso, y afirmó que fueron informados de parte de la Cancillería colombiana de que Mizrachi había salido de la cárcel sin autorización, procediendo a emitir el comunicado.