Sociedad

Cuestionan capacidad del TE para fiscalizar subsidios

Unos 139 millones de dólares han recibido los partidos políticos en 15 años. El financiamiento público, creado para garantizar procesos electorales transparentes, se ha convertido en una especie de mancuerna para la subsistencia de varias agrupaciones, coincidieron algunos expertos en política.


Opinión
  • Fernando Cebamanos
  • Presidente del FAD
  • Nuestra postura es que el financiamiento público que se otorga a los partidos políticos es excesivo, pero aunado a esto, no debe haber financiamiento privado.
  • Apoyamos en las comisiones de reformas electorales para que se regularan y existiera un tope, pues también debe existir mayor transparencia en los gastos. Algunos partidos llevan ventaja sobre otros, sus donantes son multimillonarios.
  • Aunque el Tribunal diga que se beneficia a los partidos y candidatos independientes, el aporte no es directo, al menos eso hemos percibido en las dos partidas que correspondieron a las primarias del Frente Amplio por la Democracia y la actual campaña general.
  • Una entidad bancaria es quien recibe el fondo, y se queda con hasta un 20% de interés. Esto es un negociado, y las otras son publicitarias que se quedan con un gran porcentaje, porque el TE suele retrasarse en los pagos; ellas aprovechan para cobrar un interés.
  • Compramos 500,000 volantes y las contaron una por una, lo mismo con las gorras, suéteres y afiches; no sé, quizá lo hagan con todos. El TE y la Contraloría General de la República los cuentan por separado.
  • Aunque este fondo se custodie así, no se aplica para el financiamiento privado. Se remite una lista a petición del Tribunal sobre los donantes, estos son deducibles de impuestos.
  • Reiteramos, debe darse una reducción del gasto electoral y no más financiamiento privado.
  • Por allí un presentador de TV dijo que en el FAD malgastamos el financiamiento público, pero él mismo lo sabe, es imposible malgastar eso. Si nos gastamos solo la mitad, lo que queda pasa al fondo de la siguiente elección.
  • El financiamiento privado nuestro es muy pequeño, y solo alcanza el 1%. Nuestra gente aporta 20 o 50 dólares cada uno.
Datos
  • El TE no cuenta con el personal ni los mecanismos suficientes para fiscalizar el uso del financiamiento público.
  • Mario Rognoni
  • Analista político
6
  • meses después de cada elección deben sustentar los partidos políticos el uso del financiamiento público durante sus campañas.

El Estado panameño ha gastado en los partidos políticos, durante los últimos 15 años, unos 138 millones 887 mil 324 dólares, no obstante, analistas aseguran que el Tribunal Electoral (TE) no ha tenido la capacidad para fiscalizar el uso de este dinero, lo cual le hace cómplice de posibles malversaciones.

El financiamiento público, creado para garantizar procesos electorales transparentes, se ha convertido en una especie de mancuerna para la subsistencia de varias agrupaciones, coincidieron algunos expertos en política.

 

Añaden que este financiamiento público, que corresponde al 1% de los ingresos obtenidos por el Estado en el año anterior a su designación, se presta para suspicacias, sobre todo, en este quinquenio, cuando el presupuesto ha sido mayor a los procesos anteriores, con 69 millones 800 mil dólares.

En la nueva era democrática (después de 1990), el Partido Panameñista (antes Arnulfista), el Partido Revolucionario Democrático (PRD), el Movimiento Liberal Nacionalista Republicano (Molirena), Cambio Democrático (CD) y el Partido Popular (PP) han sido los colectivos políticos más beneficiados.

 

En las tres últimas elecciones, el PRD y el Panameñista han sido los colectivos que más dinero han recibido. El PRD ha adquirido 14 millones 435 mil 601 dólares, equivalentes a un millón 606 mil 780 votos, mientras que el panameñismo, unos 7 millones 404 mil 294 dólares, por obtener cerca de 824,249 votos.

Para designar cada monto, el TE establece una cifra por voto para cada proceso; unos 7.7 centavos en 1999, 7.9 centavos en 2004 y 11 centavos en 2009.

 

El Código Electoral establece como requisito que, para permanecer vigente, cada partido debe obtener el 4% de los votos válidos para el cargo de presidente de la República.

En 2004, el PP obtuvo unos 62,007 votos, para cumplir así con un 4.1% (517,497 dólares), mientras que el partido Molirena, unos 60,106 votos, es decir, el 4.0% (478,533 dólares). En esas elecciones se emitieron un millón 499 mil 47 votos.

El 25% de este aporte se destina para la educación cívico-política y la enseñanza de la democracia, además de la importancia del Estado de derecho, del papel que deben jugar las autoridades, entre otros.

 

A su vez, se debe garantizar un porcentaje mínimo del 10% para actividades relacionadas con la capacitación de la mujer.

Ante esto, el analista político Mario Rognoni señaló que los partidos políticos pequeños dependen en gran parte de este fondo, a diferencia de los partidos grandes, que reciben aportes de múltiples donadores.

El experto reconoció que las autoridades electorales no cuentan con el personal ni los mecanismos suficientes para verificar que el uso de este fondo se realice como lo estipula la ley.

Expresó que los partidos solo entregan una lista con las personas que recibieron los cursos, sin conocerse si en realidad asistieron a una capacitación.

“Entregan al TE una lista con el nombre de 70 personas, pero la entidad no tiene la capacidad para fiscalizar si en verdad existió un adiestramiento”, detalló.

A su vez, el analista Jaime Porcell consideró que el TE ha hecho grandes esfuerzos para fiscalizar el uso del financiamiento, pero no ha sido suficiente.

“Deben buscar criterios de medición para garantizar la efectividad y eficiencia de estos fondos”, expresó.

Financiación total

El analista Rognoni considera que para garantizar que las campañas no estén basadas solo en el dinero, el Estado debería subsidiar el total de las elecciones.

“Debería pagar todo, al menos para las candidaturas presidenciales”, indicó.

A su vez, Porcell manifestó que, pese a que el Estado destina un alto presupuesto para el financiamiento, no se ha visto una elevación en el discurso de los candidatos.

“Con todo ese dinero, Panamá debería tener una cultura política de primer mundo”, señaló.

Por su parte, el analista político Edwin Cabrera sostiene que la manera en que se distribuye el financiamiento público está bien regulada, pero existe una especie de complicidad entre el Tribunal Electoral y los partidos políticos.

“Ninguno de los partidos tiene la formación ideológica que se necesita”, acotó.

Al igual que Rognoni, el analista político Cabrera coincide en que el Estado debe subsidiar el 100% de los gastos que representan los procesos electorales.

“A cambio del financiamiento, los partidos no podrían recibir donaciones privadas, pues la filosofía es que no se permitan los privilegios”, apuntó.

Salarios exorbitantes

Los partidos destinan fondos para cubrir labores administrativas y de atención a la membresía con salarios que alcanzan los 2,000 y 4,000 dólares.

A juicio de Porcell, las personas que trabajan en los partidos políticos aportan mucho a su colectivo, y tendría que evaluarse si reciben lo suficiente.

Puestos como administradores de enlace, asistentes sociales y secretarios administrativos ostentan salarios que anualmente representan entre 18,000 y 25,000 dólares.

Si bien un estudiante representa actualmente un promedio de 1,046 dólares para el Estado, la suma que se atribuye a los partidos políticos sobrepasa con creces el total de estudiantes beneficiados en los últimos tres quinquenios.

Esto, tras comparar los 138 millones 887 mil 324 dólares que han administrado los partidos políticos entre 1999 y 2014, como parte del financiamiento público, y los 9 millones 642 mil 297 dólares que le han correspondido al Meduca entre 1999 y 2012.

En las elecciones de 1999, había 12 partidos políticos, pero tras las elecciones desaparecieron cinco de ellos.

Para 2004 no fue eliminado ningún partido, y en 2009, luego de competir ocho, desaparecieron dos.

“Aunque la filosofía del financiamiento público sea brindar una solución parcial, el aporte del Estado es solo una contribución de ciertos gastos en cada colectivo, y no pretende cubrir la totalidad”, explica un informe del TE.

Inconformidad entre los independientes por gastos

”El financiamiento público que han recibido los candidatos por la libre postulación es una burla”, expresó el candidato presidencial por la vía independiente Juan Jované, quien acusó al Tribunal Electoral de haberse convertido en un defensor de los partidos políticos.

Según Jované, los $4.7 millones que han recibido los partidos como financiamiento en este periodo son un monto inmoral, pues se gastan $3.5 millones en propaganda. “El 19% de los niños en Panamá está en condición de subnutrición, y otro gran porcentaje está muriendo en Colón. ¿Cómo pueden gastar tanto dinero en publicidad?”, indicó.

El candidato señaló que la última modificación al Código Electoral se hizo en mutuo acuerdo entre el TE y los partidos. “Más allá de una fiscalización de ese monto, (hay que investigar) en qué se gastan los partidos el financiamiento”, expresó.


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922902
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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