A solo un mes de estar en el cargo, el nombre del ministro de Gobierno, Milton Henríquez resonó entre los primeros casos de nepotismo desvelados dentro del engranaje gubernamental.
Su cuñada Florita Ciniglio había sido nombrada como jefa del Despacho Superior, pero posteriormente abandona el puesto a raíz de las fuertes críticas de los sectores de la sociedad civil.
Meses después (noviembre 2014), otro escándalo volvía a empañar su apellido, el anunciado nombramiento de su hijo, Milton Henríquez Pagés, como embajador de Panamá en Israel, que al final cambió por un puesto en el Municipio de Panamá.
Incluso, al inicio de su administración, sectores de la sociedad cuestionaron la designación de la viceministra de Gobierno, María Luisa Romero, debido a su nacionalidad.