Un asesino silencioso merodea las ciudades y poblados de Panamá. No tiene rostro, pero con los años la población sigue abriéndole paso y, sus víctimas ya no son mayores de 40 años de edad, sino personas más jóvenes.
Este criminal que ataca a los panameños y que no distingue raza ni estatus social no es otro que la hipertensión arterial (HTA), una de las enfermedades crónicas y no transmisibles, que al igual que la diabetes mellitus repuntan entre los padecimientos más frecuentes que se reportan en el país.
En el caso de la hipertensión, aunque la mayoría es de causa idiopática, la alimentación es importante, porque puede ser un gatillo o prepulsor de la enfermedad y, en general, el panameño se alimenta mal, comenta Julio García Valarini, coordinador del Censo Nacional de Salud Preventiva del Ministerio de Salud (Minsa).
Existen otras causas de riesgo que ocasionan la hipertensión, relacionadas a factores genéticos, ambientales, e incluso de acceso al sistema de salud, resalta el médico.
Se ha ganado el nombre de “asesino silencioso” por no mostrar síntomas hasta que lesiona gravemente un órgano vital y aunque suele presentar signos de alerta, la gente no los asocia con la HTA.
La prevalencia de hipertensos a nivel nacional se mantiene en 20%, según datos del Minsa, pero se cree que la cifra de personas pueda ser mayor.
En la Asociación de Pacientes Hipertensos (Apahi) sustentan en datos recolectados, que pueden existir alrededor de 90 mil individuos que estén sufriendo de presión arterial alta y lo que preocupa es que solo una tercera parte se atiende.
El resto puede desconocer que la padece, ya que ignoran las señales.
De hecho, en el censo de salud que lleva adelante el Minsa, la HTA marca como la que frecuentemente se diagnostica y la de mayor prevalencia entre la población atendida.
Números altos
Resultados preliminares de este estudio realizado en cinco regiones del territorio (Bocas de Toro, Coclé, Veraguas, Panamá Oeste y San Miguelito) arrojaron que de 25 mil 650 personas atendidas con 40 años y más, hay una prevalencia de 26% a 27% de pacientes hipertensos.
Traducido en cifras, quiere decir que cerca de 7,000 nuevas personas se ha logrado detectar y la mayoría no estaba recibiendo tratamiento.
Otro aspecto es que se ha captado a adultos de 37 y 38 años que ya sufren de la presión alta.
Es preocupante para el doctor García Valarini, porque las causas cardiovasculares de muerte son las número uno y la hipertensión es uno de los detonantes.
Este sondeo ha puesto bajo la lupa a la provincia de Coclé, dado que -de todas las otras regiones- tiene la más alta prevalencia de HTA, aunado a otro fenómeno encontrado como lo es una tasa de entre 15% y 20% de insuficiencia renal crónica.
En los últimos años, la HTA se ha convertido en uno de los trastornos que va en incremento.
Muestra de esto es que los datos aportados por este censo no varían mucho al estudio de Prevalencia de Factores de Riesgo Asociados a Enfermedad Cardiovascular, realizado hace tres años por el Instituto Conmemorativo Gorgas y el Minsa, que reflejó 28.4% de hipertensos, de una muestra de 3,590 sujetos.
Esta situación es alarmante para el ministro de Salud, Francisco Javier Terrientes, quien informó que el paso siguiente es la prevención.
En este sentido, se piensa desarrollar programas encaminados a que la población lleve una mejor calidad de vida.
No tratar la hipertensión a tiempo, da lugar a los accidentes cerebrales e infarto agudo del miocardio, así como a la insuficiencia cardíaca, dijo el cardiólogo Bey Mario Lombana, presidente de la Fundación Panameña del Corazón.
Lombana subraya que por cada década vivida, se diagnostican más casos y se observan más complicaciones.
Aparte, la presión alta es peligrosa, porque puede también causar otros problemas, tales como enfermedad renal y ceguera.
La dieta sana y baja en sal siempre ayuda, de la misma forma mantener un buen peso y hacer ejercicios, lo que puede evitar que una persona sufra de la presión alta.
Cifras dan cuenta que al año llegan a perder la vida 2,500 personas por padecimientos del corazón.
Pacientes
De crítica califica el presidente de la Apahi, Alonso Taylor, la situación de quienes, como él, padecen de esta enfermedad crónica.
Al año, luchan con el desabastecimiento de medicamentos en las instalaciones de salud del país y no conforme con eso, tienen que recibir tratamientos con medicamentos genéricos.
Taylor expresó que, aunque la mayoría de los medicamentos son genéricos, a veces muchos tienen que comprarlos por fuera, porque no hay.
Al mes, un paciente puede estar gastando entre 60 y 70 dólares en medicinas.
Por más lucha que han hecho, no se ha logrado resolver este inconveniente, tanto en la Caja de Seguro Social (CSS) como en el Minsa, destacan en la Apahi.
García Valarini señaló que estas enfermedades crónicas, que no están siendo tratadas, en promedio le cuestan al Estado 4% del producto interno bruto (PIB).
El ministro Terrientes dio a conocer que 30% del presupuesto de atenciones médicas se usan en las enfermedades no transmisibles, lo que representa 500 millones de dólares al año.
Si no se tratan estos trastornos de la salud ahora, en cuestión de cuatro años solamente tratar sus complicaciones le va a costar al Estado arriba de 4 mil millones de dólares.
Solamente en el censo de salud el país puede estar costando entre 47 millones y 50 millones de dólares.
Panamá se queda corta en laboratorios para análisis de fármacos
En los pacientes hipertensos, y con otras dolencias, juega un papel importante la calidad y eficacia de los medicamentos.
Este tema llegó a ser abordado en un intento de reformar la Ley 1 de 10 de enero de 2001, sobre medicamentos, en 2010, pero no logró consenso, principalmente porque flexibilizaba el registro sanitario.
En vista de lo sucedido, la actual administración lo que hizo fue modificar algunos artículos del Decreto 78 de 2001, por el que se reglamenta la Ley 1 en algunos aspectos, como nuevas tecnologías de medicamentos, condición de empaques y ajuste a los acuerdos regionales firmados por Panamá.
Nereya Quintero, presidenta del Colegio Nacional de Farmacéuticos, manifestó que por el momento no hay necesidad de hacer modificaciones a la legislación actual, porque está completa en aspectos técnicos, de control y calidad.
Al contrario, Quintero cree que se requiere de nuevos laboratorios de análisis, aparte del de la Universidad de Panamá.
Citó, por ejemplo, que la Caja de Seguro Social (CSS) debe tener uno para que haga los análisis y verifique que los proveedores le estén entregando productos de calidad.
Esto, a raíz de que la carga y el volumen del mercado ha aumentado.
Además, en el país se debe contar con un centro de consultas.
Enfermedad
Presión arterial
Medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias, a medida que el corazón bombea sangre a través del cuerpo.
Adultos
Deben hacerse revisar la presión arterial cada 1 o 2 años si fue menor de 120/80 mmHg en la última lectura.
Precaución
Si tiene HTA, diabetes o cardiopatía, la revisión debe ser más constante.