Muchas son las quejas de los usuarios por el "no voy" de los taxistas y sus variantes precios en las rutas.
Estos conductores, al parecer, siguen eligiendo los lugares a los que quieren ir y no a donde los usuarios desean llegar.
Los miles de panameños que viajan en el sistema de metrobús tampoco tienen esperanza de que mejore el sistema de taxis, ya que el servicio del transporte público está en agonía.
Martín Alba, de Radio Taxi Concordia, reconoció que "algunos colegas" persisten en esta mala práctica, pero advirtió que por encima de eso está la "competencia desleal que patrocina el Gobierno", en referencia a nuevos sistemas o plataformas.
Y es que las quejas de los usuarios no son solo por el polémico "no voy", sino por el precio de las carreras, ya que no se rigen por lo autorizado o establecido por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Metrobús
Si los panameños no tienen suerte con los taxis, menos la tienen con el sistema masivo de transporte metrobús, que aún persiste en prestar un mal servicio.
Las frecuencias y los pocos buses siguen molestando a los usuarios que se pasan mucho tiempo en las paradas.
La pasada administración dio paso a un nuevo sistema como el de la llamada empresa Mi Bus, pero esto no dio los resultados esperados, así lo explicaron los propios expertos en esta materia.
Luego, bajo el mando del presidente Juan Carlos Varela, se completó el proceso de renegociación del contrato y compra del 100% de las acciones de Transporte Masivo de Panamá, empresa que operaba el metrobús, lo que puso en marcha la fase uno del Plan de Estabilización del Transporte Urbano en Panamá, establecido en su Plan Estratégico de Gobierno.
Además, se dio la noticia de que se contrataría a 700 operadores y se reentrenará a los 2,983 actuales para certificarlos en la nueva licencia J, exclusiva para los operadores, así como la reparación a profundidad de la flota para mejorar sus condiciones de operación.
A pesar de todas estas iniciativas y mecanismos, no se ha logrado estabilizar este sistema de transporte y las incomodidades siguen molestando al medio millón de panameños que lo utiliza.