La paciencia que tuvo el Gobierno para que Mi Bus adecuara el servicio de transporte que presta parece haber llegado a su fin. Ayer, el presidente Ricardo Martinelli exigió a través de la red social Twitter que la empresa corrija los problemas que incomodan a más de 700 mil usuarios en la capital.
La petición de Martinelli se fundamentó en que se trata de un servicio monopolizado muy caro para el Estado, que demanda un buen servicio. "Metrobús sigue causando problemas al usuario. Favor pónganse las pilas que este es un monopolio muy caro para brindar un mal servicio", posteó.
El reclamo de Martinelli surge luego de que hace cinco días la empresa Mi Bus tomó el control del 100% del sistema de transporte en la capital.
El nuevo sistema está colmado de quejas de los usuarios que lo tildan de "inseguro, incómodo y caótico" por la escasa frecuencia de los buses que no responden a la demanda, sobre todo en los sitios de mayor circulación, como la plaza 5 de Mayo, Gran Estación, 24 de Diciembre y Los Andes.
El director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Roberto Moreno, se sumó al malestar y cuestionó la estrategia de funcionamiento que utiliza Mi Bus.
"Yo no puedo aceptar que hasta ayer (lunes) se dieron cuenta (Mi Bus) de que ese era el movimiento de pasajeros en la 5 de Mayo", dijo Moreno en declaraciones a TVN.
“Estamos fiscalizando, si hay que sancionar, se hace”, expresó, apoyándose en el contrato que promete un servicio “cómodo, seguro y confiable”.
Pero la advertencia también se fundamenta, según Moreno, en que “nosotros como Estado estamos pagando un subsidio anual por usuario que los obliga a cumplir”.
En ese renglón, de acuerdo con datos de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, entre 2011 y 2012 se desembolsaron más de 20 millones de dólares en subsidio por el costo del pasaje que debería estar en 0.45.
Pocas esperanzas
La solución al problema tiene pocas garantías de resolverse en un tiempo definido. Iván Posada, directivo de la empresa Mi Bus, dijo que la mejoría en el sistema está condicionado a la serie de trabajos de infraestructura que se desarrollan en la capital.
“La ciudad viene experimentando un sistema grande de velocidad de circulación por debajo del 25%, por la gran cantidad de obras que se realizan y que por ende afectan la circulación de los buses”, afirmó.
“Estamos haciendo todos los ajustes necesarios para ir adecuando el sistema . Es natural en los procesos de sistema de transporte”, sostuvo.
Posada aseguró que “la petición del presidente es válida y en eso estamos trabajando con todos los sectores para que se resuelva cuanto antes, con el fortalecimiento de las rutas de mayor demanda y redistribución de las paradas para que el abordaje sea más ordenado”.
La mejoría en la frecuencia que reclaman los usuarios, dice Posada, es afectada porque los tranques impactan directamente en la circulación de los buses.
Sistema costoso
El proyecto de modernización del transporte que se adjudicó el consorcio colombo-panameño Transporte Masivo de Panamá, en 2010, representó para el Estado una inversión de 269 millones de dólares.
La adjudicación del proyecto a 20 años, según las autoridades, se hizo para acabar con un sistema que arrastraba disgustos por la cantidad de accidentes y muertes ocasionadas por el desorden de los conductores de los desaparecidos "diablos rojos".
Pero la inversión, aún en ejecución, incluye, según datos proporcionados por la ATTT, más de cien millones de dólares en compensaciones a los cerca de 2 mil 300 certificados de operación registrados en la entidad. Este desembolso se reparte en 25 mil dólares para los "diablos rojos" y 35 mil para los buses tipo nevera.
“ El sistema prometía comodidad, y al cabo de dos años parecen una empresa sin experiencia . Es inaceptable que a estas altura se pida paciencia", reclamó airado David Ramírez, del Movimiento 23 de Octubre.
Luego de 27 meses desde que se inició el reemplazo del sistema, Ramírez advierte que la paciencia de los usuarios está por desbordarse si los responsables no logran una solución.