Los esfuerzos del Gobierno Nacional por minimizar la imagen de Panamá como paraíso fiscal y su mal papel al investigar los casos de lavado de dinero y blanqueo de capitales publicados en el escándalo de los papeles de Panamá no solo han sido infructuosos, sino también poco creíbles para la comunidad internacional.
Ello luego de que la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) haya puesto a Panamá en la mira y con la coincidencia de que EE.UU. mantiene al país en la lista negra de blanqueo de capitales.

Incluso al asociar a los altos mandos del Gobierno con la firma de abogados Mossack Fonseca, propiedad del exasesor presidencial Ramón Fonseca Mora, quien hasta el mes pasado permanecía en libertad sin ser investigado.
Por una parte, la ONU ha asociado información sensitiva del escándalo de los papeles de Panamá con una red de blanqueo de capitales y contrabando a favor del narcotráfico en la región centroamericana.
Esto ha sido criticado por diversos sectores, que lamentaron que todavía Panamá siga siendo señalado en los principales portales de noticia del mundo, y el Gobierno se limite a mencionar que trabaja por mejorar las políticas del país en esta materia.
Esto último sería cuando el ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, haya indicado que actualmente Panamá está frente a dos procesos de los que espera salir con resultados positivos, al combatir el lavado de dinero.
Ello mediante una revisión a Panamá de parte del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT), la cual debe acudir al país el próximo mes de mayo para ayudar a sacar el país de la lista de "no cumplidor".
No obstante, aunque Panamá sigue en la lista de paraísos fiscales de países como Francia y Estados Unidos, el Gobierno ha tardado en reconocer que el escándalo de los papeles de Panamá hace daño a la reputación del país.
En este sentido, el dirigente empresarial Roberto Troncoso explicó que Panamá ha debido salir al organismo regional, que es la Organización de los Estados Americanos (OEA), y defender que ha hecho los correctivos.
"Lo que estamos concentrados es en la OCDE, y yo creo que ese es un apéndice de los países más poderosos que no necesariamente representa a todo el conglomerado", indicó.
Troncoso destacó que entre las medidas que deben darse es entender que la mejor defensa de Panamá es el ataque y partir por delante, enviando a sus mejores hombres para demostrar todo lo que se ha venido haciendo en materia fiscal.
Por su parte, el exministro de Economía y Finanzas Frank De Lima aseguró que han existido daños colaterales con el escándalo de los papeles de Panamá, a pesar de que "algunos quieren tapar el sol con un dedo".
Y es que a los pocos días de estallar el escándalo de los papeles de Panamá, en abril del año pasado, el presidente Juan Carlos Varela anunció la creación del grupo de expertos "para evaluar las prácticas del centro de servicios financieros".
Sin embargo, el premio Nobel de economía en 2001, Joseph Stiglitz, uno de los expertos convocados por el Gobierno panameño, renunció en agosto aduciendo que no se habían aceptado sus recomendaciones y denunció que existía una estrecha relación entre el Gobierno panameño y la firma creadora de los papeles de Panamá, Mossack Fonseca.
Tras su salida, el premio Nobel declaró que "si los paraísos fiscales sirven de centros para la evasión fiscal o facilitar de la manera que sea la corrupción o las actividades ilícitas, actúan como parásitos y deberían estar aislados de la comunidad financiera mundial".
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) pareció validar lo anterior, al revelar en su informe el aumento de las actividades relacionadas con el narcotráfico y el blanqueo de dinero, a través de sociedades anónimas, que fueron relacionadas con el narcotráfico y los papeles del bufete panameño.
Autoridades judiciales no han encausado a Mossack Fonseca
En materia judicial los avances del Ministerio Público (MP) sobre el caso de los papeles de Panamá han sido casi nulos.
No fue sino hasta el 19 de febrero pasado que los propietarios de la firma Mossack Fonseca fueron conducidos a la sede del Ministerio Público, en el edificio Avesa, para rendir indagatoria, pero por el diseño de firmas que favorecieron el trámite de dinero de la corrupción, en el escándalo de sobornos brasileño Lava Jato.
Los empresarios Ramón Fonseca Mora y Jürgen Mossack fueron sometidos a indagatorias en el Ministerio Público, que no han concluido aún, y enfrentan por cargos al presunto delito de blanqueo de capitales.
En relación a este caso, la fiscalía encargada del caso ordenó allanar las oficinas del bufete de abogados, e investigar la creación de sociedades anónimas.
Sin embargo, juristas aseguran que los delitos que pudieron cometerse con las sociedades anónimas creadas por Mossack Fonseca, no ha podido demostrarse en el MP.