Sociedad

Gobierno no logra justificar su impuesto al combustible

El presidente Varela aseguró que no es un nuevo impuesto y trató de minimizar las críticas diciendo que la Asamblea Nacional deberá hacer su trabajo. Dirigentes empresariales y economistas rechazan que se trate de un ‘ahorro diferido’ como dice el Gobierno y afirman que es un nuevo impuesto.

El gobierno de Juan Carlos Varela intenta utilizar un juego de palabras para maquillar el nuevo impuesto al combustible para financiar el aumento a los jubilados y pensionados.

“Ahorro diferido”, “sacrificio solidario” y “reubicación de ahorros” son los eufemismos que el Gobierno ha tratado de utilizar para justificar el impuesto.

 

Sin embargo, economistas, gremios empresariales y dirigentes populares sostienen que la propuesta para incrementar las jubilaciones se define de una sola manera: un impuesto.

El presidente Varela trató de justificar ayer la medida y de disminuir las críticas, al señalar que “el debate es positivo y para eso está la Asamblea Nacional, para que acudan, propongan y salga una mejor ley”.

Sostuvo que el país se ahorra mil millones de dólares en combustibles por la caída internacional del precio y su gobierno lo que pretende es destinar $100 millones para fortalecer el fondo de jubilación y hacerles justicia a los jubilados.

 

Según Varela, no hay ningún impuesto nuevo, solo se está reubicando un ahorro para cubrir una situación por los próximos años. Agregó que espera la finalización de la ampliación del Canal de Panamá para ver cómo destina fondos para evitar una crisis en el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte.

Temístocles Díaz, ministro consejero, reiteró que el país registra un ahorro de mil millones de dólares anuales con la caída del petróleo y lo que se está haciendo es transferir el 10% de ese ahorro para salvar el IVM del Seguro Social.

“Lo importante es que se está transfiriendo el ahorro nacional para que el país tome conciencia de que los 12 billones de dólares que requiere el IVM tienen que salir de los panameños, nadie nos los va a regalar”, dijo.

 

Sin convencer

Sin embargo, los economistas consultados sobre el ahorro diferido que argumenta el Gobierno afirman que no conocen esta figura.

Aseguran que el ahorro diferido no tiene que ver con la teoría económica; de hecho, de lo que se habla en economía es de la incidencia del impuesto y de quién paga el gravamen.

 

Tampoco coinciden con que el aumento del impuesto es la única opción para hacerle frente al aumento a los jubilados, porque aducen que afectaría directamente a la clase media y a los de bajos recursos.

Elisa Suárez, presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada, sostuvo que es poco prudente contar con lo que no vamos a gastar como si lo tuviéramos en caja. “Lo que estamos dejando de pagar es una cantidad de dinero por el ahorro en el combustible, no es que tenemos ese dinero disponible”, dijo.

Suárez afirmó que el problema de los jubilados es de la CSS, no del resto de los panameños. “Hemos perdido el enfoque de los temas que tenemos que discutir y la mejor forma de hacerlo es teniendo más consultas y con una visión más macro de lo que vamos a hacer”, indicó.

Señaló que no le parece prudente que se resuelva un problema a los jubilados mediante un impuesto que no solo pagarán ellos, sino también quienes no cotizan en la CSS.

Roberto Troncoso, expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), también mostró su inconformidad. Precisó que esta medida es ir en contravía con las promesas de campaña.

Aseguró que a pesar de lo que argumenta el Gobierno, con el aumento del impuesto recibirá más ingresos.

Los economistas por su parte argumentan que esta medida afectaría directamente a sectores medios y de bajos recursos.

Juan Jované cree que las declaraciones del ministro consejero Díaz son “descabelladas”, ya que los sectores que mayor afectación recibirían serían los de la clase media y de bajos ingresos.

“Se ha creado un impuesto cuya finalidad nadie objeta, que es ayudar a los jubilados, pero su incidencia es carente de justicia social y por eso la población señala que se pudieran buscar otras fuentes, que incluso hubieran ayudado a la salud, como imponer un impuesto al cigarrillo, al ron, al seco y sobre los casinos”, sostuvo.

Resaltó que, por otro lado, el pueblo está pagando una electricidad calculada por las empresas eléctricas en $90 el barril de petróleo, cuando el mismo está mucho más bajo.

“Evidentemente, el precio que les están permitiendo a las empresas cobrar a los panameños no tiene nada que ver con el precio real del barril de petróleo, los que se están ahorrando dinero en costos son las generadoras y ese es el otro error del Gobierno que benefició a las empresas eléctricas y dañó a los sectores medios y de bajos ingresos, que siguen pagando una electricidad alta”, indicó Jované.

Añadió que una forma de ayudar en la problemática sería que el Gobierno hiciera un poco de austeridad.

Por su parte, Rolando Gordón, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, considera que no es la mejor propuesta, ya que se debió buscar otras opciones.

Indicó que la gasolina se usa en toda la producción y debió estudiarse a fondo la medida, así como analizar la revisión de los subsidios y el cobro de impuesto por los juegos de azar.

En tanto, el economista Javier Barrios señala que una opción viable sería el aumento de la cuota patronal, ya que las empresas han tenido muchas ganancias en los últimos años.

“El Gobierno tiene que analizar aumentar la cuota a los empresarios que han tenido ganancias o subir el precio al consumidor y definir quiénes sufren más con estas medidas”, dijo.

 

Cifras
  • $90 dólares el barril de combustible es el precio por el que los panameños pagan la electricidad.
  • $0.05 es el costo por litro de gasolina que se les cobrará a los consumidores.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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