Empresas chinas han quedado bajo la fiscalización del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) luego de una serie de situaciones relacionadas con las condiciones laborales, la contratación de mano de obra extranjera y la seguridad dentro de la obra vial sobre el Canal de Panamá.
Estas irregularidades han llevado a la ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, a intervenir. En abril, el Mitradel les dio un plazo de 10 días a las compañías para corregir las irregularidades. Según la ministra, mientras los panameños tenían un comedor en condiciones que consideró deficientes, los trabajadores asiáticos disponían de espacios con acondicionadores de aire y mobiliario.
Los reclamos no se han quedado en las condiciones del comedor. En el mes de marzo se había presentado otra denuncia por la cantidad de trabajadores asiáticos y las dificultades de los panameños para encontrar trabajo en el proyecto.
La tensión aumentó en mayo, cuando un trabajador chino fue separado de la obra después de un incidente en el que un ingeniero panameño resultó agredido. El propio consorcio informó posteriormente que tomó la decisión de despedir al trabajador involucrado, mientras el Mitradel levantó un informe para investigar el hecho.
Las situaciones registradas en este importante proyecto ponen bajo la lupa la fiabilidad de empresas de origen chino para llevar a cabo la realización de megaobras relevantes para el país.
Precisamente esta semana Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado de EE.UU. para el Hemisferio Occidental, advirtió que las "inversiones extranjeras en nuestro" hemisferio pueden conllevar un coste oculto.