
El consumidor panameño parece estar muy consciente de sus derechos a la hora de adquirir un bien o servicio. Prueba de ello es que sus reclamos se han duplicado en los últimos seis años.
De acuerdo con la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), el año pasado se presentaron 4 mil 488 quejas de consumidores que decían haber sido afectados en la compra de bienes, por un valor de 42.3 millones de dólares.
En el 2006, la cantidad de reclamos de los consumidores apenas llegó a 2 mil 885 casos, y desde entonces no ha disminuido su ritmo ascendente. Solo en enero de este año, ya se presentaron mil 184 quejas por una cuantía de 7.9 millones de dólares.
Un informe de la Acodeco con cifras de los últimos siete años reveló que en este periodo la institución recibió 17 mil 141 quejas de consumidores, cuyas cuantías ascendieron a 270.6 millones de dólares.
De este total, el sector que más recibió quejas fue el inmobiliario, con 3 mil 122 casos y una cuantía de 226.3 millones de dólares. Le siguió la venta de electrodomésticos, con 2 mil 207 casos y una cuantía de mil 399.7 millones de dólares.
La tercera actividad con más quejas de los consumidores panameños fue la venta de celulares, con mil 400 casos y una cuantía de 230 mil 64 dólares.
Sin embargo, las ventas de autos se sitúan en el segundo lugar de estas estadísticas cuando se revisa solo el renglón de cuantía de las afectaciones. Por ejemplo, en este periodo de 7 años se presentaron a la Acodeco 906 quejas por venta de autos usados, cuya cuantía ascendió a 5.5 millones de dólares.
Mientras que de autos nuevos o reclamos contra las agencias se presentaron 903 quejas y las cuantías ascendieron a 14.3 millones de dólares.
Las tiendas por departamentos no escaparon de este informe. Según Acodeco, este sector recibió 696 quejas por una cuantía de 400 mil 31 dólares.
Pedro Meilán, administrador de la Acodeco, señaló que la entidad trabaja arduamente para disminuir anomalías que se dan en algunas adquisiciones.
Ejemplo de esto son las compras de electrodomésticos, donde el funcionario considera que no es justo que un usuario compre un bien y cuando llegue a su casa se percate de que no está en buen estado, y luego en la tienda no se lo quieran cambiar o devolver el dinero.
Meilán explicó que “el vendedor del almacén lo que hace es remitirlo al taller de la marca para que se lo reparen, lo que no debe suceder, porque se supone que el cliente está pagando por un artículo nuevo”.
Promotoras
El sector inmobiliario ha crecido en los últimos años, hasta posicionarse como uno de los más importantes de la región, debido a la economía del país.
Pero las quejas más frecuentes en el sector inmobiliario, por parte de los clientes, indican insatisfacción en la fecha de entrega de la propiedad, incumplimiento de garantía y devolución de dinero, aseveró Meilán.
Existen compañías que, después de haber recibido abonos de separación de casa por parte de los clientes, desaparecen del mercado llevándose el dinero.
Además, los compradores también se quejan de las constructoras que entregan las casas y luego de varios meses o años se presentan anomalías, pero resulta que la compañía ya no opera en el mercado, dijo.
Meilán recomendó a los usuarios que “cuando tengan una queja o denuncia en contra de un comercio, la presenten formalmente ante la Acodeco, que con mucho gusto los atenderemos, ya que contamos con un equipo de profesionales que darán respuesta a sus interrogantes y los orientarán en el proceso”.
Por su parte, Alvaro Boyd, presidente de la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces (Acobir), manifestó que el sector inmobiliario no está de acuerdo con la forma de ejecutar las sanciones en casos de las quejas interpuestas por parte de los consumidores, porque no es justo que, por ejemplo, en un apartamento o residencia se dañe una puerta y el monto de la multa sea el costo del bien.
“Este ejercicio no es el correcto, ya que no se puede decir que un piso que se levante, que solo cuesta entre 300 a 500 dólares, el cual se puede arreglar, provoque que a la promotora se le sancione con 250 mil dólares, tomando en cuenta el precio de la vivienda”, dijo.
El empresario le recomendó a los consumidores que le compren bienes a promotoras reconocidas, serias y que tengan una historia en el sector construcción del mercado local.
Según Boyd, con esta medida, el cliente se asegura de negociar con empresarios de experiencia comprobada y de ejecutar sus transacciones con corredores de bienes y raíces que cuenten con su licencia de operación vigente, para cubrir el total de su inversión, porque eso es lo único que protegerá al usuario en caso de que ocurra alguna anomalía.
Uno de los casos más frecuentes que han ocurrido es cuando el cliente le compra una casa a un promotor que no es panameño. Boyd explicó que el comprador debe estar claro que la promotora solo es responsable de la vivienda o apartamento por un año, a menos que sea un caso por vicio oculto.
A pesar de todo, el representante de Acobir sostuvo que el porcentaje de quejas en el sector es mínimo, si se compara con el número de apartamentos o casas que se han entregado.
“Yo he viajado por varios países del mundo y puedo asegurar que en la República de Panamá se construye muy bien”, dijo Boyd, añadiendo que el sector inmobiliario que opera en el país está haciendo un buen trabajo, independientemente de que se hayan presentado problemas como en todos los negocios a nivel global.
Electrodomésticos
Aracellys Vega, señaló a el Panamá América que compró una computadora Sony, en un comercio de la localidad, y a los dos días se dio cuenta de que no le servían ciertas cosas del software y cuando fue a cambiarla a la tienda le dijeron que tenía que ir a la Sony. “Cuando fui a la Sony, no me la cambiaron sino que me la dejaron reparando, situación que no fue de mi agrado, ya que una computadora con dos días de haber sido comprada no tiene por qué ser reparada”, resaltó.
En otros países, las tiendas son las que se hacen responsables de los productos que venden. En el caso de que un cliente llegue con un reclamo del producto, la tienda lo recibe y son ellos quienes se encargan de enviar el producto a las oficinas de la marca, para repararlo o cambiarlo, aseguró Aracellys Vega.