Sociedad

La falta de sangre en varios hospitales de la capital preocupa a las autoridades

Por la carencia de conocimiento y conciencia, la población sana no sabe cómo hacer para donar y cree que la sangre puede venderse. La demanda de sangre en estos sitios se dispara para los días de Carnaval y fines de semana largos, producto de las situaciones de urgencia.


José Alberto Chacón (jose.chacon@epasa.com) / PANAMA AMERICA
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Donantes

  • Mitos
  • Donar sangre no debilita a las personas ni les hace daño, según los expertos de la salud. El cuerpo reemplaza la sangre en tres semanas; por lo que una persona puede donar tres veces al año.
  • Regala vida
  • Contrario a lo que muchos piensan, donar sangre toma no más de 35 minutos, tiempo suficiente para poder regalar vida a otra persona que lo necesita con urgencia.
  • Embarazadas
  • Las mujeres en estado de gravidez no pueden donar sangre porque ellas pierden mucha durante la menstruación, se les aconseja donar una vez al año.
  • Extranjeros
  • Los ciudadanos de otros países también pueden hacer su donación en nuestros bancos de sangre. Para hacerla efectiva, deben presentar su pasaporte vigente y luego someterse a los exámenes que exigen las autoridades de salud.

El frío se le cuela a Zarah por los poros, la puya, la atormenta... Sus esperanzas allí dentro se diluyen tan rápido como el helado que surca las comisuras de un niño que ríe afuera. Tan solo una pared traslúcida, de una pulgada de espesor, separa a la mujer de 63 años del menor al que no veía hace un mes.

Ella, al igual que muchos otros panameños, espera impaciente que alguna persona desinteresada acuda al banco de sangre de la Caja de Seguro Social (CSS), a donar sangre AB-, un tipaje muy poco común en Panamá y que ninguno de sus familiares tiene.

A diferencia de la mujer de cabello algodonado y en silla de ruedas, Arturo, de nariz y mirada erguidas, espera que un familiar pase a recogerlo porque minutos antes los médicos le dieron de alta. Un accidente de tránsito lo condujo a una sala de cirugía del Hospital Santo Tomás la semana pasada, donde desafortunadamente le amputaron una pierna. Para reponer la sangre que perdió en el suceso y durante la intervención quirúrgica, tuvo que pagarle a un conocido de su hermana, $80.00 por dos unidades del mismo tipo de sangre que espera Zarah en el Seguro Social.

Y es que para muchos de los pacientes o familiares de las personas recluidas en los hospitales estatales o privados, conseguir el fluido humano más importante se ha convertido en un gran susto, debido a la falta de donantes voluntarios y por la mala práctica de personas que cobran, por fuera, a pesar de que existe una ley que prohíbe la comercialización de la misma.

 

Según Omara Domínguez, jefa del Banco de Sangre de la CSS, está prohibido vender sangre en Panamá. "Eso lo establece la Ley 17 del 31 de julio de 1986, que aún está vigente", dice. Todas las actividades de los bancos de sangre del Estado e incluso particulares, se rigen por esa norma, agregó.

El artículo 11 de dicha ley se refiere a los donantes como personas voluntarias que no deben cobrar por el buen acto. "Se entiende como donante a toda persona, comprendida entre 18 y 65 años, quien cede, libre, gratuita y voluntariamente, una porción de su sangre para que sea utilizada con fines terapéuticos o de investigación".

Luego en el artículo 17 se lee claramente que la donación con fines terapéuticos debe realizarse altruistamente a favor de una persona determinada o indeterminada.

 

Faltan donantes

La falta de sangre y sus respectivos donantes se debe, según Tomás Samaniego, tecnólogo médico de la oficina recolectora de sangre de este nosocomio, a que la población no está educada. "Muchos creen que pueden contraer alguna enfermedad. Para la época de Carnaval es peor porque piensan que si donan quedarán débiles y se perderán las fiestas, son mitos que la gente debe descartar", cuenta.

Otro aspecto es que "no se paga por donar, por eso no vienen a los bancos".

 

En la CSS, el 95% de los donantes lo hace por reposición, es decir para proporcionársela a un familiar o conocido. El resto, solo el 5%, lo hace de manera voluntaria.

Una situación similar se registra en el Hospital Santo Tomás, donde acuden entre 30 a 40 donantes, la mayoría para reponer sangre.

Samaniego dice que por día, en el HST, se utilizan de 40 a 50 unidades para atender a los pacientes, pero que los fines de semana largos, como el que se avecina, se requieren como mínimo 20 unidades o pintas de sangre adicionales. "Para fin de año, fiestas patrias, Semana Santa o Carnavales, la demanda de unidades se dispara, por lo que tenemos dificultades para abastecer a tiempo a las personas que necesitan una transfusión".

Para poder hacerle frente a esta situación, Samaniego menciona que en su centro hospitalario se hacen giras para obtener sangre en el interior del país. "Salimos dos meses por mes, en algunos sitios nos --resulta, pero hay otros como Darién o regiones comarcales donde solo obtenemos 10 unidades en todo un día, eso no es rentable, porque más se gasta en organización y viaje".

El panorama no parece esclarecerse en el Instituto Oncológico Nacional (ION), donde se atiende a los pacientes con cáncer. Allí, según Abdiel Cubilla, encargado de ese banco de sangre, acuden a donar 15 personas en una jornada. Pero la demanda es de 18 a 20 unidades por día. "Hay un déficit", declara el galeno. Para contrarrestar la carencia han implementado un método que les ha dado buenos resultados.

"Desde julio del año pasado pusimos a rodar la Unidad Móvil de Donación, un bus habilitado para buscar a los donantes en las empresas privadas o en instituciones del Estado", expresa Cubilla.

Esa medida funciona porque en cada sitio que visitan, argumenta, recolectan 10 frascos de sangre.

No se vende la sangre

Los hospitales particulares, al igual que los públicos, deben contar con su propio banco de sangre, según lo expuesto en la Ley 17. De hecho, los hospitales privados también hacen recolectas de sangre en las comunidades como lo hacen los públicos, manifiesta Carlos Montes, coordinador nacional de los bancos de sangre. Agrega el médico que es mentira que los nosocomios privados compren sangre para atender a sus pacientes.

"Los bancos de sangre de Panamá no pueden vender ni comprar la sangre donada voluntariamente. Las donaciones de sangre están reguladas por la ley y es ilegal comercializarla. En el caso de presentarse una contingencia, prima el tema de la solidaridad entre bancos de sangre, sean públicos o privados".

Solidaridad, eso es lo que necesita Zarah y muchas personas del país por la falta de conciencia o de conocimiento de sus ciudadanos. Y aunque parece clavada en la silla de ruedas, se levanta y exclama: "chico, tranquilo, que el helado de mi bisnieto se derritió, pero no mi esperanza". Y se esfumó entre el tumulto.

¿Qué se hace con toda la sangre donada?

La sangre es un compuesto que necesita estar debidamente refrigerada o mejor dicho, congelada. Una vez se haya hecho la extracción, como menciona Artur Bradley, el médico que archiva la sangre en la CSS, el siguiente paso es separar la sangre. "Se fracciona en diversos componentes: plaquetas, glóbulos rojos y el plasma fresco congelado. Los glóbulos rojos empacados se deben mantener a una temperatura de 5 a 8 grados centígrados", dice. Esta se utiliza mayormente para elevar el nivel de hemoglobina de los pacientes anémicos o que van a operación. Mientras que las plaquetas deben estar entre 20 y 24 grados centígrados en una incubadora que se mueve constantemente. "Son para los pacientes con hemorragias graves o hematologías. Por último, los plasmas frescos congelados deben estar a temperaturas de -20 hacia arriba. "Estos componentes contienen factores de coagulación frágiles al calor", comenta el galeno. En cuanto a la duración, las primeras (plaquetas) duran 5 días porque son propensas a contaminarse, son las que más se usan. Los glóbulos rojos por su parte caducan entre 31 y 40 días y el plasma puede permanecer hasta un año congelado.

Cada unidad de sangre que es almacenada tiene un tiempo de vida que lleva un software en los laboratorios de estos bancos de vida. "A través de un programa de la computadora sabemos cuántos días le quedan a cada unidad de sangre. Si se pasa el tiempo establecido hay un personal encargado para hacer los respectivos desechos. Esa sangre se bota, no se puede volver a utilizar".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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