- 33 mandatarios de la región participan en la cumbre continental.
Sin la firma de una declaración conjunta, los jefes de Estado y Gobierno del continente se reunirán hoy en el marco de la VII Cumbre de las Américas, ante la expectativa de que las diferencias entre Venezuela y Estados Unidos opaquen el resto del evento, que concluye esta tarde.
Y fueron precisamente las posiciones antagónicas de estos Gobiernos las que evitaron que hubiera consenso para la firma de una resolución, y en su lugar solo habrá un informe del país anfitrión.

La primera sesión plenaria de la cumbre comienza a las 9:00 a.m.
Por una parte, un grupo de gobernantes rechaza que Estados Unidos declare a Venezuela como una “amenaza”, mientras que otro grupo se opone a que el Gobierno suramericano juegue un rol protagónico al tratar de imponer una crítica a la política estadounidense.

“Aquí hay 33 países latinoamericanos que apoyan a Venezuela y dos potencias imperiales (Estados Unidos y Canadá) que la atacan. Por eso no habrá un documento en esta cumbre”, declaró el presidente de Bolivia, Evo Morales.
Por otra parte, el presidente de Uruguay, Tabaré Vásquez, demostró su preocupación por la falta de acuerdo.
“Rechazamos la medida que Estados Unidos ha aprobado y llamamos al diálogo”, afirmó el gobernante en referencia a la decisión de Washington de declarar al país petrolero como una “amenaza”.
Las diferencias entre los Gobiernos se suman a los actos de violencia que durante la semana -ayer no fue la excepción- expresaron activistas en contra o a favor de los Gobiernos de Cuba y Venezuela.
En el Hotel El Panamá, se registraron nuevos actos de violencia en la mañana de ayer, durante la sesión de clausura del Foro de la Sociedad Civil, protagonizados por representantes cubanos que se opusieron a compartir con los que ellos denominaron “mercenarios pagados desde el exterior con el propósito de subvertir el sistema político y social del país”.
Al final, la delegación de la isla decidió no participar en el diálogo de la sociedad civil y los actores sociales.
Por su parte, la disidencia cubana denunció que fueron agredidos por sus compatriotas. La presidenta de la Organización Pro Derechos Humanos en Cuba, Sylvia Iriondo, a su llegada a Miami denunció haber sufrido “golpes, puñetazos, patadas y empujones”.
En el foro del que se retiraron los cubanos afines al régimen castrista, horas después se presentó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, junto al panameño, Juan Carlos Varela, para clausurarlo.
Según la agencia de noticias AP, minutos antes de llegar al plenario final del foro social, Obama se reunió con dos disidentes cubanos, Manuel Cuesta Morúa y Laritza Diversent.
En su intervención, el mandatario norteamericano defendió la normalización de las relaciones con Cuba, así como que exista en los países una sociedad civil plural, diversa y activa.
Cuba
Los pasos para alcanzar el reintegro de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Estados Unidos y Cuba continuaron avanzando en el marco de la cumbre.
Al histórico encuentro de los cancilleres de ambas naciones en la noche del jueves, el de más alto nivel diplomático en más de medio siglo, siguió una conversación telefónica entre Barack Obama y Raúl Castro, la segunda que se conoce desde que se iniciaron las conversaciones en diciembre.
También, se pudo apreciar a los mandatarios junto al presidente panameño Juan Carlos Varela, minutos antes de ingresar a la inauguración de la cumbre, cuando se estrecharon las manos.
El asesor adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, informó que Obama y Castro conversarán hoy, sin especificar si se trata de una reunión bilateral.
Mientras, contrario a las actividades públicas realizadas por otros líderes de izquierda como Evo Morales y Nicolás Maduro, el presidente cubano decidió mantener encuentros bilaterales para seguir trabajando en el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos.
En este sentido, se reunió con el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, y con el presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Thomas Donohue.
Cacerolazos
Anoche, desde los edificios aledaños a Atlapa, venezolanos residentes en Panamá sonaban sus ollas y pailas como protesta ante la presencia del presidente Nicolás Maduro.
El ruido, que duró varios minutos y se intensificó a la llegada del mandatario venezolano, fue tan alto que, incluso, se filtró en la transmisión de cadenas televisivas nacionales e internacionales, que a esa hora daban cobertura a la inauguración de la cumbre.
La llegada de Maduro no dejó de ser controversial.
Primero realizó un acto en El Chorrillo. Frente al monumento a los caídos del 20 de diciembre de 1989, expresó que llevará la petición al presidente Obama de los afectados por la invasión de Estados Unidos.
En esta actividad, se observó a un grupo considerable de venezolanos, que supuestamente habrían llegado especialmente para participar en la misma.
Medios internacionales dieron a conocer que en seis autobuses provenientes de Nicaragua y cuatro vuelos desde Caracas llegaron 600 personas, que se concentraron en la capital panameña para mostrar rechazo a los Estados Unidos y apoyo a Nicolás Maduro.
Luego, se trasladaron al parque Bolívar, en San Felipe, donde colocaron una ofrenda floral al monumento del libertador de América.
El presidente venezolano propuso que Panamá se integre a Petrocaribe, alianza en materia petrolera entre algunos países del Caribe con Venezuela.
“Voy a hablar con el presidente (Juan Carlos Varela) para que Panamá se incorpore a Petrocaribe, porque eso facilitaría que llegaran muchos programas de salud y educación”, expresó Maduro, quien hizo hincapié en que este acuerdo no es una oferta engañosa, ni es un proyecto para dominar y conquistar a los países con las transnacionales.
Esfuerzos
Aprovechando el marco del foro empresarial, se dio la reunión entre el presidente Obama y Juan Carlos Varela.
En este encuentro, el mandatario estadounidense afirmó que su homólogo panameño es un importante aliado, además de reconocer su esfuerzo por unir al continente.
Al conversar sobre seguridad, ambos coincidieron en la necesidad de establecer mecanismos para intercambio de información, así como reiteraron su interés en trabajar en el combate de las amenazas a nivel internacional.
Un importante punto de la conversación fue el interés de empresas norteamericanas en intervenir en la construcción de infraestructura para mejorar el acceso al agua potable y otros servicios públicos.
Anoche, la cumbre fue inaugurada con la ausencia de tres mandatarios, incluyendo la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien llegó al país horas después del evento.
Durante la inauguración intervinieron el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza; el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente Varela.
Evo Morales aboga por menos desigualdad en el continente
Tal como lo prometió antes de arribar a la VII Cumbre de las Américas en Panamá, el presidente boliviano Evo Morales se alejó de los formalismos y fue de inmediato al contacto popular.
Su primera parada fue en la escuela República de Bolivia, en Colón, donde habló de “igualdad de oportunidades” para los estudiantes y habitantes de esta región. Allí hizo una donación de computadoras.
Luego, el líder boliviano fue recibido en la Cumbre de los Pueblos que se celebra en la Universidad de Panamá. Allí compartió su experiencia de 9 años como presidente y la visión de la América que sueña: menos desigualdad y reivindicando a sectores marginados, como los indígenas.