Médicos extranjeros residentes en Panamá podrán optar por plazas en el Minsa y la CSS
El presidente calificó de "absurdo" que hijos de migrantes que llevan décadas viviendo en el país no puedan ejercer su profesión.
El déficit de especialistas en el país ronda los 4,000 profesionales de la salud. Pexels
La escasez de especialistas en el sistema de salud continúa siendo un obstáculo para la atención oportuna de los miles de panameños que diariamente acuden a las instalaciones del Ministerio de Salud (Minsa) y la Caja de Seguro Social (CSS) en busca de asistencia.
El Ejecutivo, para hacer frente a esta problemática, pondrá en marcha una serie de estrategias que incluyen la contratación de médicos extranjeros residentes en Panamá y la presentación de un proyecto de ley para disminuir de 2 a 1 año el tiempo de internado de los estudiantes.
Dichas medidas, según el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, darán respuesta al déficit que existe actualmente en las entidades mientras se agiliza la formación del talento local.
No obstante, aclaró que la apertura del mercado laboral a extranjeros se hará bajo ciertos parámetros para garantizar que quienes atiendan a los pacientes estén plenamente capacitados para ello.
"No es que viene cualquier médico e ingresa a Panamá; tiene que mostrar capacidades para ejercer la medicina de una forma adecuada y proteger al pueblo. Eso tiene sus regulaciones", señaló tras consultas de Panamá América.
Boyd Galindo reconoció que no será "sencillo" modificar el Código de Salud, que data de 1946, para introducir estos cambios; sin embargo, son necesarios para adaptar la estructura y formación de los estudiantes a las necesidades del país, pues mientras los internos protestan por la ausencia de plazas laborales, los profesionales de esta rama son los únicos a los que el Estado debe contratar para que se les otorgue la idoneidad.
Mencionó que su objetivo es que la residencia forme parte del internado médico para homologar a Panamá con el resto del mundo y permitir que los nacionales en el exterior ingresen directamente al sistema sin realizar obligatoriamente esta práctica, pero ello dependerá de la Asamblea Nacional, encargada de analizar la iniciativa.
El presidente José Raúl Mulino calificó de "absurdo" que hijos de migrantes que llevan décadas viviendo en Panamá y han estudiado en universidades locales no puedan ejercer su profesión porque no cuentan con la nacionalidad, lo que los obliga a colgar su título en una pared.
Agregó que la poca disponibilidad de cupos para especialidades es otra de las quejas de los pacientes que buscan corregir en los próximos meses en aras de que el sistema de salud sea más abierto, transparente y verificable.
"Lo que se ha estado haciendo durante los últimos 20 años no ha dado resultados; ha causado un déficit de profesionales especializados en casi todas las áreas médicas en todo el país", dijo.
La contratación de médicos extranjeros, a juicio de la Comisión Nacional Médica Negociadora (Comenenal), no resolverá la crisis del sistema sanitario, que requiere reformas profundas y sostenibles, planificación y mayor presupuesto.
Aunque el gremio admitió que la preocupación del mandatario es legítima, sostiene que es fundamental establecer un plan de acción integral que atienda las necesidades del sector y de los profesionales nacionales.