El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) no solo se enfrenta diariamente a las múltiples quejas por los problemas en el suministro de agua potable; su talón de Aquiles también está en la morosidad, cuya recuperación contribuiría a mejorar el servicio.
Lo más sorprendente es que la morosidad que tiene la institución, que supera los 92.3 millones de dólares, es casi similar al presupuesto de inversiones que tiene el Idaan para 2013, el cual alcanza los 90.3 millones de dólares.

El grueso de la deuda, que es de 72.4 millones de dólares, se ubica en la ciudad capital, en donde está el 50% de los morosos. Solo en el área metropolitana, el Idaan tiene 263 mil clientes.
El resto de la deuda se distribuye en el interior del país y alcanza los 26.9 millones de dólares. Actualmente, entre las provincias centrales, Chiriquí, Bocas del Toro y Panamá Oeste, el Idaan registra un total de 235 mil clientes, de los cuales 103 mil 768 tienen cuentas pendientes.
Para tratar de bajar la morosidad, la entidad emprendió un agresivo plan de cortes del suministro que también se trasladó al resto de las provincias del interior, en donde en los últimos tres años la morosidad disminuyó considerablemente, y aunque la situación es controlable, aún hay clientes que insisten en no pagar por el servicio.
Las cuentas morosas por lo general son de dos meses en adelante y pueden llegar hasta un periodo de cinco años o más, y regularmente oscilan entre los 20 y 3 mil dólares, según manifestó Isandro Ibáñez, subdirector nacional de Comercialización del Idaan.
Ibáñez explicó que se han planteado una serie de estrategias, entre ellas, la distribución de volantes, vocerías en los medios, separar las deudas comerciales de las residenciales con el fin de planificar y dirigir sus esfuerzos a donde está el cliente que puede cancelarlas de forma inmediata.
En lo que va de 2013 se han realizado más de 6 mil 400 cortes de agua en los operativos que se programan en las áreas de mayor acumulación de deuda en el interior.
Incluso, las direcciones regionales del Idaan han solicitado apoyo de cuadrillas del área metropolitana y de la provincia de Colón para realizar los cortes masivos y así abarcar la mayor cantidad posible de clientes morosos en el interior.
En estos operativos no solo se corta el suministro de agua potable, sino que también se hacen revisiones de tarifas comerciales y se detecta a los clientes ilegales y clandestinos.
Según un informe de la Dirección de Comercialización del Idaan, durante los primeros meses de 2013 se han logrado recuperar 615 mil 727 dólares, producto de los operativos realizados en las diferentes provincias.
La morosidad que durante los primeros cuatro meses de este año acumulan los clientes interioranos suma 2.4 millones de dólares, un 25% de lo que se adeuda en esta área.
Los sectores con mayor índice de morosidad son: la región de Panamá Oeste, en especial el distrito de Arraiján, con 15.6 millones de dólares; seguido de la provincia de Chiriquí, con 6.5 millones de dólares; luego Coclé, con 1.6 millones de dólares, y la provincia de Bocas del Toro, con 1.3 millones de dólares.
En tanto, en las provincias de Veraguas, Herrera y Los Santos dicha morosidad ronda los 600 mil dólares.
Cargos por reconexión
A mediados de 2012, la Autoridad de los Servicios Públicos autorizó al Idaan a cobrar cargos por el corte y la reinstalación del servicio.
La institución argumentó que la acción de ir a una residencia o local comercial a cortar o reinstalar conlleva cierto costo y que los $5.00 0 $6.00 que se cobraban antes no cubrían el gasto de movilización de una cuadrilla.
Estos cargos adicionales oscilan entre los 28 y los 500 dólares.
Ibañez explicó que el costo depende del diámetro de la conexión y la complejidad del corte y son exclusivos para aquellos que no pagan su cuenta al día y caen en corte del suministro. “Estos cargos fueron establecidos con el propósito de que el cliente evite caer en corte y se ahorre el tener que pagar estas altas sumas de dinero manteniendo sus cuentas siempre al día”, puntualizó Ibáñez.
Jurisdicción coactiva
Existen otros mecanismos adicionales de cobro que el Idaan usa para tratar de bajar la cartera morosa en el interior. Se trata de la gestión a través del juzgado ejecutor, en donde se procesa a clientes con cuentas altas o que llevan mucho tiempo con deudas acumuladas y no han pagado.
A estos usuarios se les envían citaciones para llegar a acuerdos que convengan a ambas partes sobre el método de cancelación de la deuda. Si después de dos notificaciones, explica el funcionario, no se logra que el cliente pague, entonces se traslada el caso al juzgado ejecutor, el cual tiene atribuciones coactivas de secuestrar fincas y otro tipo de bienes del cliente que se rehúsa a pagar.
“Este es el último recurso que utilizamos y por lo general se hace cuando no hay manera de cortarle el servicio al cliente y no vemos posibilidad de que se acerque al Idaan”, informó Ibáñez.
Cerca del 60% de la morosidad general que mantienen los clientes con el Idaan por los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario se encuentra en los distritos de Panamá y San Miguelito.
Debido a fuertes operativos, en los que se han realizado 2 mil 796 cortes del servicio de agua potable durante el primer trimestre de 2013, el Idaan ha recuperado cerca de 324 mil 700 dólares de clientes morosos de la capital y San Miguelito.
En la región de Panamá Este y Darién, la cifra de morosidad estuvo en diciembre del año pasado en $660 mil, de los cuales se han recaudado a la fecha $12 mil 400, producto de 160 cortes realizados en lo que va de 2013.
Clientes clandestinos
16 mil 700 clientes en el interior están registrados como clandestinos porque, luego de cortárseles el servicio, se pegan a tuberías de vecinos o a su propia línea, de manera ilegal.
Muchos de estos clientes han realizado conexiones brujas, mientras que otros han ocultado sus medidores, niples y llaves de paso, construyendo pisos encima, por lo que los funcionarios del Idaan han tenido que utilizar hasta retroexcavadoras para encontrar las tuberías. A aquellos clientes que sean sorprendidos con conexiones ilegales, la institución les cobra, cuando soliciten la reconexión, por el equipo y personal que se movilizó para hacer la desconexión.