En la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) no hay registro exacto de la fecha en que se dejó de monitorear la calidad del agua en los ríos de Panamá.
Así lo reconoció el secretario general de la Anam, Félix Wing, quien dijo que la medición de los niveles de contaminación en las principales cuencas del país es algo que están tratando de retomar, y que para los meses de abril o mayo ya debe estar andando de manera permanente.
Ante esta problemática, Wing reveló que se hará una licitación a través del Ministerio de Salud (Minsa) para poder monitorear la calidad del agua en más de mil puntos a nivel nacional: tomas de agua, acueductos rurales, ríos y quebradas. Aunque dejó claro que, hay que entender que el papel de la Anam en ese sentido es en última instancia....
La Anam tiene pendiente la medición que consistiría en el análisis fisicoquímico y microbiológico de 3,383 muestras de agua para el consumo humano en distintos puntos a nivel nacional. El trabajo consiste en realizar pruebas en la entrada y salida de las 54 potabilizadoras.
Esto, tras la alarma causada por la contaminación que hubo en el río La Villa, que obligó a las autoridades a suspender la ingesta de agua proveniente de ese afluente que beneficia a la región de Azuero.
El secretario general explicó que la contaminación se debe a diferentes factores, como personas inescrupulosas que arrojan desechos contaminantes a los ríos. Pero este no es el único obstáculo que enfrentan, pues, también habló sobre el combate a la tala ilegal cerca a las cuencas y de asegurar la cantidad de agua.
Para eso, dijo que hay que hacer un manejo integrado de cuencas hidrográficas a nivel nacional y recuperar los ecosistemas que se han degradado, porque se ha permitido talar bosques de galería, que crecen a orilla de los ríos.
Wing lamentó que se haya permitido talar en fuentes de agua, que son áreas que están protegidas por la ley forestal y donde nunca se debió de permitir ningún tipo de actividad, incluso en áreas que deben protegerse porque son las que están en las tomas u ojos de agua que surten a los acueductos rurales y que son una de las razones por las cuales ha disminuido la cantidad del agua.
Esa situación ha llevado a que gran cantidad de sedimentos lleguen a las plantas potabilizadoras, expresó.
Potabilizadoras
Wing indicó que el problema con la contaminación del agua es complejo, pues muchas de las plantas potabilizadoras del país son muy viejas y están sobrecargadas, lo que hace difícil el tratamiento del agua cruda que les llega, la cual entra con altos niveles de sedimento y contaminación de todo tipo y el proceso que se da a veces es insuficiente, lo que lleva en muchas ocasiones a un desabastecimiento del agua. Sin embargo, aclaró que el agua que bebe la población panameña no está contaminada, ya que al llegar a las plantas potabilizadoras es tratada para que pueda ser apta para el consumo humano.