A pesar de que en los últimos cuatro años ha aumentado la incautación de droga en Panamá, se siguen cometiendo más crímenes a plena luz del día.
El ajusticiamiento ocurrido el domingo en un centro comercial de la ciudad dejó al descubierto un comportamiento normal de la población ante los hechos de violencia, reveló el pastor y criminólogo Marco Aurelio Álvarez.
"Cada día se cometen crímenes más crueles y las personas no se alarman, es más, los ven como algo común, y cuando llegamos a este nivel, estamos ante la normalización del crimen en nuestro ", destacó Álvarez, quien también aspira a ser defensor del pueblo.
Indicó que esto obedece a que los criminales y pandilleros han perdido el respeto a las autoridades y cada vez comenten sus delitos en lugares concurridos y a plena luz del día.
Para Álvarez, otro de los aspectos que han provocado dicha insensibilidad por parte de la población ante la violencia son las fallas que han tenido los mecanismos del control.
Reconoce que el problema no es solo de los estamentos de seguridad, al destacar que hasta la Iglesia tiene responsabilidades en estos fallos que han permitido que el comportamiento de la sociedad se halla volcado a ver cada vez más como normales estos hechos violentos, como el ocurrido el domingo, cuando una persona murió de varios disparos frente a la mirada de la gente que caminaba por el centro comercial.
Por su parte, el sociólogo Olmedo García señaló que las actividades ligadas al crimen organizado, la crisis humanitaria de refugiados e inmigrantes y la lucha frontal comercial de estupefacientes y trata de personas son algunos de los aspectos que han generado que se cometan delitos como el que se registró el domingo pasado en un centro comercial.
"Hay una cultura del empoderamiento del exitismo, el cual está ligado a mostrar exhibicionismo, y el delito tiene que exhibirse, lo que afecta el desarrollo de la ciudadanía y pone en peligro el nivel de gobernabilidad", manifestó el sociólogo.
"Debemos evitar que la exhibición sea parte de nuestra cultura o, de lo contrario, las familias se van a desintegrar y se seguirán cometiendo hechos atroces", agregó.
En tanto, Rosendo Miranda, exfiscal contra las drogas, indicó que se está perdiendo la sensibilidad humana y lo que hace unos años hubiera sido un escándalo nacional, ahora parece que no asombra a nadie.
"Hay que hacer un llamado de atención a la sociedad de por qué ha perdido la sensibilidad ante crímenes que se cometen a plena luz del día y que para muchos ya es una costumbre", manifestó.
Miranda considera que los medios de comunicación y las autoridades son claves en el tema y si no se busca una solución, la violencia pasa a formar parte del panameño y por eso a nadie le extraña ni se alarma ante estos hechos.
Agregó que lo importante, dentro del crimen organizado, es detectar estructuras operacionales, componentes humanos, contactos locales e internacionales, y así saber cómo operan en el territorio nacional.