El alto costo de la vida y el desempleo son unos de los principales factores que, según los expertos, han generado que la informalidad crezca aceleradamente en Panamá.
Según la Contraloría General de la República, el 39.9% de la población ocupada se encuentra en la informalidad, mientras que en el 2011 era de 36.9%, lo que refleja un crecimiento de este renglón.

Según la última encuesta publicada por Dichter & Neira, el alto costo de la vida, el desempleo y la canasta básica forman parte de los principales problemas de los panameños.
De acuerdo con el economista Juan Jované, la informalidad ha crecido porque no hay calidad de empleo, lo que causa que muchas personas implementen estrategias de supervivencia para poder hacerle frente al alto costo de la vida, aunque también considera que la informalidad es provocada por el incumplimiento de las leyes sociales.

Esto se ve reflejado en las últimas estadísticas de la Encuesta de Mercado Laboral de la Contraloría, en el periodo de marzo 2016, en comparación con el mismo periodo del 2015, que indica que los trabajadores por cuenta propia han aumentado 25 mil 717 en tan solo un año.
Según la entidad, en marzo de 2015, los trabajadores, por cuenta propia sumaban 434 mil 950, mientras que para este año aumentaron a unos 460 mil 667.

Paralelo a esta situación, la tasa de desempleo aumentó 0.4 puntos porcentuales, pasando de 5.2% en marzo de 2015 a 5.6% en marzo del presente año.
Explica el economista, que en Panamá predominan los informales porque como no logran insertarse en el sector formal, se ven obligados a mantenerse en trabajos por cuenta propia.
No obstante, el consultor de inserción laboral René Quevedo aseguró que lo que hace más atractiva la informalidad es que genera ingresos rápido, no tiene barreras, no requiere mayor educación, no tiene mayores costos para la operación del negocio, no se tiene que reportar nada, no hay que pagar impuestos, ni a la Caja del Seguro Social.
Jované indica que la informalidad ha aumentado por la desaceleración económica y porque la población crece y no hay nuevos puestos de trabajo.
También especificó que algunas personas trabajan ocho horas y no logran un ingreso que por lo menos llegue al salario mínimo y además no cuentan con protección social.
Quevedo destacó que los jóvenes humildes no están recurriendo a la informalidad por deseo propio, sino por no tener cabida en la economía formal, en particular por los requerimientos educativos que esta típicamente conlleva.
Pero la informalidad impacta a la economía en general, que a pesar de las proyecciones de crecimiento del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y algunos organismos internacionales de un 6% se está viendo perjudicadas por otras causas y se incrementa por debajo de lo estimado.
Quevedo indicó que la informalidad afecta al comercio formal al ponerlo en desventaja competitiva, por ser los primeros los que están sujetos a aceptar reglas (y costos) predeterminadas, siendo la economía informal la que evade esta responsabilidad.
"El comercio informal afecta a nuestro desarrollo económico debido a que no se encuentra regulado por la ley, lo cual indica que existe claramente la evasión fiscal, reduciendo con ello el capital del Estado para la construcción y reparación de infraestructura pública, que irónicamente también es utilizada por todos los comerciantes", señaló el experto.
Incluso reconoció que los informales realizan sus actividades laborales con el uso de infraestructura a la cual ellos no aportaron.
Asimismo se ve afectado el comercio formal debido a las pérdidas de capital por los altos costos y las bajas ventas que presentan, provocadas por el comercio informal, lo que podría llevar al cierre de comercios y empresas formales que sí aportaban recursos al país.
La encuesta laboral resalta que de las 1,157,990 personas que se declararon como empleadas, la empresa privada tuvo el 68.8%, el Gobierno el 23.6%, el servicio doméstico el 6.1%, las organizaciones sin fines de lucro el 1.0%, los empleados de cooperativas el 0.4%.
Sin embargo, en la distribución de la población ocupada se observa que la mayor concentración se da en la empresa privada, con un 45.2%, seguido de los trabajadores por cuenta propia con 26.2%, los trabajadores del Gobierno con un 15.5%.
Se le suman los trabajadores familiares (personas que trabajaron en forma regular en un negocio o empresa de un miembro de su familia, sin recibir salario o sueldo) con un 4.4% y el servicio doméstico con 4.0%.
Para Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), la informalidad es un indicador de que algo está pasando con el pleno empleo, ya que la informalidad llena ese sector, pero afecta porque no tributa.
Acosta es de la opinión que las personas pueden vivir de las actividades informales y ganar mucho dinero, aunque considera que no es normal que haya más informales que formales.
"En la medida que hay más informalidad, la clase media se ve golpeada porque es la que recibe todos los golpes, ya que tienen que sostener al resto de la población", detalló.
Para el dirigente de los consumidores, en el mercado existen muchos oficios que derivan de la tecnología como el de los servicios, que ha evolucionado el mercado de las mensajerías.
Sector informal sigue creciendo aceleradamente
Algunos panameños y extranjeros apuestan al sector informal para buscar el sustento del hogar.
Población: La población no económicamente activa es aquella que declaró no participar en el mercado laboral (1,017,471 personas). La misma se clasifica en inactivos puros y potencialmente activos.
Desempleo: Las personas que entran al desempleo pueden provenir del empleo o de la inactividad, y cuando vienen del empleo, puede ser por razones involuntarias o voluntarias, según detalla la Contraloría.
Ocupados: Más de la mitad de los ocupados, 67.4%, se desempeñan en establecimientos o empresas pertenecientes al sector terciario de la economía (comercio, servicios, transporte e intermediación financiera, entre otros), según el informe laboral.