Sociedad

Poca atención prestan los jóvenes a prevención de ITS

Un estudio reciente dejó en evidencia un secreto a voces que ya es del dominio de la sociedad: los jóvenes panameños que tienen una vida sexual activa muestran una falta de empoderamiento hacia la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS).

Un estudio reciente dejó en evidencia un secreto a voces que ya es del dominio de la sociedad: los jóvenes panameños que tienen una vida sexual activa muestran una falta de empoderamiento hacia la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS).

Las estadísticas alertan cada vez más a los expertos. Solo hasta el 2013 y según cifras suministradas por el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, 1,814 jóvenes, entre 14 y 19 años de edad, presentaron vaginitis; otros 506, vulvovaginitis; 458, el virus del papiloma humano (VPH); 103, herpes genital y 234, VIH-sida.

Igualmente, 253 contrajeron sífilis, incluyendo a adolescentes embarazadas, así como 250 fueron diagnosticados con gonorrea y 9 por chancro blando.

 

Para Orlando Quintero, director de la Fundación Probidsida, a quien le ha tocado ver a adolescentes que desde temprana edad se infectan con el VIH, este es el resultado del ambiente extremadamente pesado en el que estos se desenvuelven y que propicia tener relaciones sexuales.

Para el doctor, no hay peor fecha que los Carnavales, en la que las ITS encuentran la forma de asechar a este grupo vulnerable de la población, aprovechando el desenfreno total que, aunado al consumo de alcohol y drogas, favorecen su incremento.

Llega a esta conclusión, luego de que pasado los meses, en octubre o noviembre se ven los resultados con el aumento de partos en adolescentes y, por ende, es concluyente también el auge de las infecciones de transmisión sexual, sobre todo VIH y sífilis, que últimamente refleja un aumento.

 

Esta situación revive la discusión de la falta de educación integral en sexualidad. De la misma forma, la inexistencia de servicios amigables y la no provisión de métodos de planificación, como un componente importante en el aumento de VIH, sífilis y otras ITS, comenta Juana Cooke, directora ejecutiva de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa).

Se suma, además el hecho de que no hay información y como los servicios no son amigables, los jóvenes no quieren acercarse y, por lo tanto, llegan más tarde a buscar atención.

Desinformación

 

Resalta Cooke, que los jóvenes conocen y saben, pero es deficiente la información que manejan.

La utilización del condón dice que las mujeres están dispuestas a usarlo hasta que llegan a una relación estable y, en muchos casos, esto eleva su condición de riesgo.

Eso es lo que suele verse en el adolescente que, a falta de educación sexual integral, no sabe empoderarse para negociar sobre el uso del preservativo, enfatizó la licenciada.

 

Cuenta que a Aplafa, a veces llegan casos de muchachas que a pesar de manifestar no ser sexualmente activas, tienen otro tipo de conductas que las ponen en riesgo de alguna ITS, como sexo oral u otros juegos, lo que implica el contacto con fluidos corporales.

No es nuevo encontrarse con que cada vez más los y las adolescentes experimentan el inicio de las relaciones a más tempranas edades, entre 14 y 16 años.

Lo que llama poderosamente la atención es que son las jóvenes las que presentan más este tipo de infecciones.

Por ejemplo, en Aplafa se atienden casos de sífilis y gonorrea, pero en primer lugar está el virus del papiloma humano.

Resulta preocupante que la tercera causa de muerte de jóvenes de 15 a 24 años sea el sida, y que cada vez aumenta la cantidad de jóvenes con ITS, incluyendo el papiloma virus, tanto en hombres como en mujeres, indicó Joyce Araujo Lasso, presidenta de Fundagénero.

Con las alarmantes estadísticas, se puede concluir en varias situaciones como que las madres y los padres de familia no están cumpliendo sus roles protectores y educadores de sus hijos e hijas, y el entorno familiar no está proporcionando la información y guía que exigen hoy día nuestra niñez y juventud, destacó Araujo.

Otro aspecto a resaltar es que de alguna manera el sistema de salud no ha estado realizando de manera eficaz su obligación de prevención de enfermedades y conservación de la salud de nuestra población joven, ya sea porque no hay un adecuado proyecto masivo de prevención de ITS, VIH y otras enfermedades prevenibles, o por falta de presupuesto para la atención adecuada a nivel nacional a todas las comunidades.

A esto habría que sumarle que nuestra niñez y juventud están recibiendo por medios no formales, información que no es científica ni está clasificada, dependiendo del desarrollo de estos, por lo que se está consumiendo información a través de diversas fuentes (internet, TV, radio, música, prensa escrita, etc) que no aporta en nada a la educación y formación en valores y principios y la cual está completamente alejada de toda realidad.

Los entes formales de control de la sociedad, como lo son la Iglesia y la escuela, se han quedado atrás con discursos retrógrados en cuanto a la abstinencia, celibato y virginidad que, sin un plan concreto de apoyo en valores y oportunidades, lo que hacen es crear confusión en las poblaciones jóvenes, optando estas por no preguntar, indagar ni buscar información adecuada de cómo afrontar situaciones en la vida y tomar las decisiones responsables, concluyó Araujo.


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966189
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América