Sociedad

Prematuros tienen más riesgo de sufrir de déficit atencional

Se empieza a manifestar en los primeros 5 años de vida, cuando el niño tiene que actuar conforme a la disciplina y realizar tareas escolares. El primer paso es el diagnóstico, luego de un largo estudio para aplicar las terapias, que le evitarán problemas de autoestima y aprendizaje.


Isabel Díaz (isabel.diaz@epasa.com) / -
INFOGRAFIA


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Investigaciones

  • Trastorno
  • La frecuencia con que se diagnostica y los medicamentos que se prescriben, han creado sospecha de que no se hace un adecuado diagnóstico entre los síntomas que pueden surgir del normal proceso evolutivo de un niño, o por las patologías que se deben investigar.
  • Debate
  • El diagnóstico debe hacerlo un especialista en trastornos del comportamiento y enfermedades mentales, conocedor de psicología de la niñez y adolescencia. Debe aplicar un criterio más estricto con relación a síntomas, duración, intensidad y su ubicuidad, aporta Dennis Cardoze, psiquiatra infantil panameño en su obra sobre el tema.

Los niños que nacen antes de los nueve meses, los prematuros, y aquellos producto de embarazos de alto riesgo, tienen mayores probabilidades de sufrir trastornos neurológicos, del aprendizaje, de la atención e hiperactividad conocido como déficit atencional.

El déficit atencional es un trastorno neurológico, no una enfermedad, en el que influye el factor genético, y no se descarta la influencia de los que actuarían durante el embarazo por un parto prematuro, producto de preeclampsia, diabetes e hipertensión.

 

Neonatólogos, enfermeras y terapeutas, están atentos ante la ausencia o permanencia de un determinado reflejo en estos neonatos que han nacido con problemas, para minimizar los riesgos, pero muchas veces el seguimiento se pierde por ineficiencias en el sistema o de los padres, hasta que con la escuela llegan las responsabilidades y con ella empieza la crisis.

En Panamá como en otras latitudes la prevalencia del trastorno es del 5% al 7% en la población escolar de 5 a 12 años, según un estudio realizado hace cinco años aquí. “Esta es la población más vulnerable que se diagnostica cuando va a la escuela, por lo que se está orientando al personal de las escuelas”, advirtió la neuropediatra Noris Moreno de Flagger.

La especialista explicó que la necesidad de que los padres reciban orientación los motivó a crear una fundación para tratar los trastornos del neurodesarrollo, entre ellos el déficit atencional, autismo, problemas del aprendizaje y del lenguaje.

Esta fundación se llama Neurodina y empezará a funcionar en julio, dijo.

Según Flagger, este trastorno de atención puede o no venir acompañado de hiperactividad, la que constituye un “signo que conduce al diagnóstico”.

Aunque reconoce que el déficit atencional con hiperactividad es el menos común, es el que más se menciona por ser el que llama más la atención debido a que el niño es destructivo, interrumpe, habla, no deja que la maestra dé la clase, todo lo alborota, mientras el que tiene déficit atencional sin hiperactividad, es inatento, pasa desapercibido, le va mal en la escuela, pero no molesta a nadie.

¿Cómo diferenciarlo de un niño con inquietud? Flagger apunta a que será inquieto en casa y en la escuela, lo contrario a esto no es una hiperactividad típica del déficit atencional.

De no mostrar la misma conducta de hiperactividad en diferentes ambientes, la causa no es neurológica sino debido a una mala enseñanza en el hogar, lo que se corrige con modificación de conducta, advirtió Flagger.

Además, los síntomas deben aparecer antes de los siete años, aseguró.

Hay otras causas que pueden afectar el desarrollo neurológico del niño desde el vientre de la madre. Flagger y la exdecana de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá, Elba de Isaza, sostienen que desde el control prenatal se ven los riesgos.

Una madre que tiene amenaza de aborto, sangrado, preeclampsia, no se controla, tiene diabetes, o es fumadora sabe que se puede alterar el desarrollo de ese niño, advirtió Flagger.

A ese niño se le debe brindar un desarrollo especial, pero muchas veces pasa desapercibido y no se dan cuenta que tienen problema hasta que la maestra ve que es inquieto o que no habla, aportó.

Para Isaza, el personal de enfermería puede advertir y detener los efectos de este riesgo, pero todo dependerá de la evaluación de la conducta neurológica, de crecimiento y desarrollo del niño en las clínicas, centros y policentros de salud de la Caja de Seguro Social (CSS) y su referencia a especialistas, quienes les darán tratamiento.

Isaza manifestó que dentro del sistema de Salud se le está dando una cobertura al recién nacido para detener ese proceso de daño haciendo las advertencias desde el periodo perinatal, antes del parto.

Según las cifras, la posibilidad de que una mujer tenga un embarazo de alto riesgo se estima en 30% en el país, lo que ha incrementado el nacimiento de prematuros, estimado en 15%.

Tanto en el Hospital Santo Tomás como en el Complejo Hospitalario Metropolitano de la CSS, las cifras en el último quinquenio coinciden. De cada 100 mujeres embarazadas 30 califican en alto riesgo. Igual el porcentaje de prematuros se ubica en el 15%.

En el Complejo de la CSS nacen 5 mil niños al año y 16 mil en el Santo Tomás.

En el Complejo de cada cuatro embarazos de alto riesgo, tres quedan en Cuidados Intensivos, explicó Iván Sierra, jefe de Neonatología del Complejo.

Sierra agregó que los niños prematuros se les incluye en un programa de estimulación y se les da seguimiento especializado a través de su crecimiento para minimizar los problemas cuando ingresan al sistema escolar, porque "la mayor incidencia de déficit atencional y autismo es el nacimiento de prematuros producto de alto riesgo".

Cuando sale su sobrevida es alta, lo que ha bajado la mortalidad de 14.7% en el 2000 a 9.3% en el 2010, por mil nacidos vivos, garantizó Esther Toala, neonatóloga de la CSS.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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