
Estadísticas
- $553,628 es el monto de los productos por los cuales se interpusieron quejas a octubre de 2013.
- 7.2 millones alcanzó el saldo de los artículos por los cuales se recibiron quejas en 2012.
Cifras
- 199 casos de incumplimiento de servicios se registraron en las cifras de la Acodeco a octubre.
- 176 casos de falta de información se han presentado en la entidad los primeros 10 meses del año.
- 127 casos de devolución de dinero y abono se han registrado de enero a octubre de este año.
La cantidad de quejas presentadas por los consumidores panameños se ha incrementado en un 32%, según cifras de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco).
De enero a octubre del presente año, unas 1,677 querellas fueron presentadas por parte de los consumidores, mientras que en el mismo periodo del año anterior, solo se registraron unas 1,272, o sea, unas 405 menos.

Sin embargo, el valor de los productos por los cuales se interpusieron querellas a octubre de este año es menor al del año anterior, al pasar de unos $7.2 millones a $553,628 este año.
Este aumento en el número de querellas es una de las razones por las cuales la Acodeco modificará la Ley número 45 de 31 de octubre de 2007, la cual regula las normas relativas a la protección del consumidor y la competencia en el mercado panameño, manifestó Pedro Meilán, administrador de la Acodeco.

Meilán considera que “no es justo que un consumidor compre un bien y cuando llegue a su casa se percate de que no está en buen estado y no se lo quieran cambiar o devolver el dinero”. Entre los productos con el mayor porcentaje de quejas figuran los electrodomésticos, inmobiliarias, mueblerías y equipos electrónicos, de acuerdo con los datos de la entidad.
Además de la modificación de la Ley 45, el Consejo de Gabinete aprobó la semana pasada, una iniciativa legislativa para endurecer las sanciones en los casos de garantías mobiliarias, uno de los sectores de mayor dinamismo en el país, pero también es uno de los que más quejas reflejan en los reportes de la Acodeco.
A pesar de que Panamá es un país de servicios y que el comercio es uno de los que mayor aporta al producto interno bruto, muchos consumidores desconocen los procedimientos para interponer las quejas al momento de encontrar una anomalía en el producto adquirido.
Panamá América consultó las leyes y a especialistas en el tema para ilustrar a los lectores cómo efectuar este trámite y qué requisitos debe cumplir.
Los pasos para interponer querellas ante la Acodeco en caso de que su reclamo no sea atendido por el comercio, se detallan a continuación.
Lo primero que debe tener claro el consumidor es que debe contar con evidencia de que ejecutó la compra del producto o servicio. Por ejemplo, tener a mano recibos, contratos, facturas, todos con copias para dejarlos en la Acodeco, ya que servirán como prueba a la hora de que el juez ejecutor de la entidad realice la audiencia de la queja interpuesta.
Lo segundo que debe tomar en cuenta el afectado es que la querella se debe interponer de forma física (en persona) y portar su cédula y una copia de la misma (en el caso de ser panameño) y si es extranjero, el pasaporte. Las denuncias se reciben en horario de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.
En la página web de la institución, también puede encontrar los formularios para reclamos.
En tanto, en el caso de anomalías que afecten el bienestar común, las denuncias pueden ser anónimas e interponerse por cualquier vía, como correo electrónico, teléfono o personalmente. Los más comunes son la venta de productos vencidos o que en un establecimiento no haya letrero que orienten sobre los beneficios que tienen los jubilados, pensionados o personas de la tercera edad al momento de ser atendidos.
El usuario debe tener presente que en caso de que compre un producto y este presente alguna anomalía, puede reclamar la devolución de su dinero y no debe aceptar la reparación del mismo porque en ese momento dejaría de ser de primera.
Consumo
Los conocedores de consumo estimaban que con la celebración del Black Friday(“viernes negro”), el pasado 29 de noviembre, el número de quejas se incrementaría aún más. Sin embargo, la Acodeco informó que hasta la fecha no ha recibido ninguna queja por parte de los consumidores, producto de esta actividad.
Hildegarde Herrera, vocera autorizada de la Acodeco, indicó que tanto los panameños como los extranjeros que visitaron el país para participar de esta actividad se beneficiaron con descuentos que alcanzaron hasta un 70%.
“Este evento trajo consigo, a simple vista, resultados positivos para los consumidores y para los comerciantes”, agregó.
Pese a ello, resaltó dos casos que se registraron ese día y que es reflejo de la conducta equivocada que asumen los consumidores. Un cliente compró un televisor LCD, el cual en la etiqueta del precio ofertado indicaba un costo de $799.99, pero al cliente al llegar a la caja se le notificó que debería pagar $1,199.99 más el 7%. El consumidor se dirigió al puesto de la Acodeco a interponer la queja y el representante de la entidad al verificar esta anomalía, exigió al comercio que vendiera el televisor al precio anunciado de $799.99.
En el momento en que el consumidor pagaba el producto, llegó otro cliente quien exigía que se le devolvieran unos $400 que le habían cobrado de más por el mismo televisor del caso antes mencionado.
El funcionario de Acodeco abordó al cliente y le explicó que el comercio tenía que hacerle la devolución de ese dinero. Pero en este caso uno de los vendedores de la tienda convenció al cliente de que consumiera el monto que le tenían que devolver en otros artículos.
El modelo de consumo actual está invertido porque las personas prefieren durante el fin de año desechar sus bienes, especialmente los electrodomésticos, en vez de repararlos, en caso de que estén dañados o bien adquirir los últimos modelos, lo que es reflejo de que el consumismo prima sobre el ahorro, resalta la Unión Nacional de Consumidores de Panamá, que dirige Pedro Acosta.
Rafael Carles, de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, también se ha manifestado sobre el consumo desenfrenado de los panameños e instó a cambiar estos hábitos por un mayor ahorro.