Sociedad

Rechazo general a la posible apertura del tapón de Darién

Mientras en Colombia la conexión eléctrica, atravesando el tapón del Darién, es un proyecto casi en firme, en Panamá las autoridades aún están planteando que es un mero estudio


  • 450 millones de dólares es la inversión aproximada.
Longitud
  • 600 kilómetros recorridos es la extensión de la interconexión.
  • 260 kilómetros que se recorrerán dentro del territorio panameño.
Antecedentes
  • Estimado
  • En la administración de Martín Torrijos se estimó que la construcción de la línea de interconexión comenzaría en el primer semestre de 2012 y que debería estar concluida a finales de 2014.
  • En 2010
  • El Gobierno de Panamá realizó un minucioso estudio del impacto que podría causar en la selva virgen del Darién la línea de interconexión eléctrica.
  • Intervenir lo menos posible en la selva
  • Era lo que se planteó en su momento.

Mientras en Colombia la conexión eléctrica, atravesando el tapón del Darién, es un proyecto casi en firme, en Panamá las autoridades aún están planteando que es un mero estudio que continúa siendo motivo de conversación.

Y aunque la posibilidad de abrir el tapón del Darién suena fuerte en el país vecino, la administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente, Mirei Endara, sostuvo que lo que ha surgido es una discusión sobre una línea de transmisión eléctrica y no la apertura del tapón del Darién; siempre se menciona la construcción de una carretera.

Para Endara, quien ayer fue ratificada en el puesto, destacó: “Son conversaciones que vamos a comenzar a tener con las diferentes instituciones del Gobierno, sobre el acuerdo de la posible venta de energía de Colombia a Panamá”.

“Ciertamente, es una necesidad para el país, pero tenemos que buscar las mejores alternativas de desarrollo para los panameños”, subrayó.

 

Más allá de que en Colombia ya se tenga todo un esquema definido sobre esta línea, que transportará 400 megavatios de energía a territorio panameño, las repercusiones previamente deben ser analizadas, así lo destacan expertos en materia sanitaria y de seguridad.

Al abrirse el tapón del Darién, los riesgos por enfermedades que no existen en Panamá, como la fiebre aftosa, son altos, señaló el doctor Carlos Morán, decano de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Panamá.

Si aparece un foco de aftosa en el país se estaría en un grave problema, ya que afecta a los cerdos, vacas y también a los humanos, indicó el médico veterinario.

 

El estatus sanitario de Panamá lo mantiene libre de este tipo de enfermedades, pero al abrirse paso por la selva del Darién, sería la puerta de entrada para gente que transporte animales silvestres y exóticos con pestes que pueden crear problemas en la salud pública, aparte de la animal, incluso hasta de malaria.

Hay que tener conciencia clara de la magnitud de los problemas que se pueden dar, comentó Morán, por lo que si se da esta situación, debe impulsarse un estricto y ordenado sistema de videovigilancia epidemiológica, inclusive con el uso o apoyo de Senafront.

Plantea que es necesario un programa de educación sanitaria para la comunidad, sobre todo, dirigido a la gente de la ciudad que va a hacer caza de animales, a los funcionarios y hasta los mismos estamentos de seguridad, a fin de que tengan conocimiento real de los riesgos sanitarios que existen.

 

Asimismo, a juicio de Morán, esto conllevaría a reforzar los puestos de vigilancia epidemiológica y que el Ministerio de Salud, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y Aduanas funcionen como debe ser, en los que, en cada puesto, debe haber médicos veterinarios.

“Tratar de resolver un problema nos puede llevar de Guatemala a Guatepeor”.

Conectar toda América y la costa por medio de una reserva natural de las pocas que quedan en el mundo, sin lugar a dudas, es preocupante, consideró Severino Mejía, especialista en criminología y seguridad.

Reconoce que, siendo una necesidad fundamental frente a la crisis que el país vive por el tema eléctrico, la acción del Gobierno está encaminada, pero “sin lugar a dudas se hace necesario una mayor explicación de esa interconexión para que los ciudadanos entiendan un poco sus implicaciones. Es un tema muy delicado, que requiere mucha transparencia”.

El exviceministro de Seguridad cree que, sin menoscabar las intenciones de lograr este objetivo de resolver un problema que se tiene “a ojo de visor”, hay que buscar “otras rutas que no impliquen tener que devastar Darién para poder crear servidumbre que, al crearse y que, de por sí hay movimiento migratorio, eso sería una apertura que no se podrá calcular”.

Solamente el año pasado las autoridades panameñas observaron un incremento de ilegales cubanos que atravesaron la selva del Darién por el lado colombiano para llegar a los Estados Unidos.

Cifras proporcionadas en aquel entonces por el Sistema Nacional de Migración reflejaban que hasta el mes de septiembre se detenían 70 cubanos ilegales por semana.

De igual forma, es una región utilizada para el ingreso de personas provenientes de África, Asia, Bangladesh, India, Etiopía y Somalia.

Rafael Rodríguez, presidente del Movimiento de Amigos de Residentes y Naturalizados -Arena Panamá, consideró que si se da la apertura de este paso habría que hacer una especie de análisis, porque abrirlo va a traer mucho tránsito de extranjeros que buscan llegar a Estados Unidos y les será más fácil.

En caso de que esto se llegue a dar, recomendó que se hagan controles para manejar la situación y que no se vaya a escapar de las manos. “Hoy en día está limitado, porque el paso es más incómodo, pero ya teniendo facilidad terrestre será más fluido”, manifestó Rodríguez.

Otro aspecto es que en términos generales hay altos impactos, porque a pesar de que la selva es una barrera, no solamente se tiene incursión de las Farc, sino de delitos comunes, como el tráfico de norte a sur de armas, dinero y demás.

Teniendo presente que la interconexión es importante, esto lleva a que sea un tema que requiere un análisis muy sesudo de cuáles son los impactos, si en efecto se quiera abrir el tapón del Darién, dijo Mejía. Es necesaria una planificación profunda de cómo se van a resolver los problemas en una frontera de más de 260 kilómetros y en un ambiente inhóspito.

Concluyó que las autoridades deben colocar en balanza qué conviene más, sin que eso afecte el entorno, y que es algo que no se puede hacer a la ligera, partiendo de la premisa de la necesidad de la interconexión, pero no buscando abrir el tapón como la salida más fácil.

Buscar otras rutas, ya sea acuática o pasando por Guna Yala, podría ser una alternativa, así como, recomienda, explotar otras fuentes de energía renovable para no depender de Colombia.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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