Esa apatía histórica hacia el aprendizaje del idioma inglés en nuestro país podría tener también un trasfondo psicológico. Esto a juicio del Dr. Miguel Ángel Candanedo, secretario general de la Universidad de Panamá.
Explica que, debido a las relaciones neocoloniales que mantuvo Estados Unidos con Panamá, había cierto rechazo al aprendizaje de su idioma. “Y a los nacionales que se manejaban en inglés, o lo hablaban en público, se les veía como si estuvieran traicionando la nacionalidad”, recuerda.
Esto creó una resistencia, sobre todo en generaciones anteriores... “como en la mía”, dice Candanedo. Aunque destaca que tras la recuperación del Canal y el fin de las bases militares, se fue borrando ese rechazo. Al punto de que -hoy- ser competitivo en inglés es otra forma de hacer patria.