Opinión
Grave problema
- El alcalde del distrito de Renacimiento, Onelio Miranda, calificó la remoción de los mojones como grave, toda vez que los costarricenses siguen eliminando las señalizaciones para tomar parte del territorio panameño.
- “Los ticos, con el pretexto de mejorar una vía cercana a territorio panameño, han eliminado los hitos y se han tomado parte del territorio panameño”, aseguró.
- Los problemas a los que se refiere se generan en Bella Vista, Los Pilares, Los Planes, Cañas Gordas y en el sector de Alto Quiel.
- Según el alcalde, en algunos sectores los ticos han llegado a tomar franjas de territorio de hasta 50 metros y en otros sectores menos, pero la afectación es visible.
- Según él, la acción de los ticos pareciera que tiene como fin retomar las áreas de donde fueron sacados en la anterior verificación de los hitos. “Hoy en día nos acostamos en nuestras residencias en territorio panameño, pero no sabemos si vamos a amanecer en territorio tico”, aseguró el alcalde.
- Mientras, la gobernadora de la provincia de Chiriquí, Aixa Santamaría, confirmó el problema de la remoción de los mojones, lo cual ha generado una serie de reuniones en la ciudad de Panamá, entre Cancillería y los organismos de seguridad.
- “Nosotros, a nivel de Gobernación, notificamos a la Cancillería sobre este problema, y en la actualidad se espera que se pueda resolver entre las autoridades de ambos países a nivel diplomático”, aseguró la gobernadora.
- La máxima autoridad del distrito sostiene que los problemas más graves se localizan en las comunidades de Cañas Gordas, donde hay 30 familias afectadas directamente en diferentes puntos, como en Alto Quiel y el sector de Río Sereno.
Unas 12 familias panameñas residentes en la comunidad fronteriza de Bella Vista, en Renacimiento, Chiriquí, no saben con certeza a qué país pertenecen. Y es que la destrucción o el movimiento de los hitos o mojones que definen los límites entre Panamá y Costa Rica tiene a los residentes de esta comunidad en esa disyuntiva.
Poco a poco los habitantes del lado tico se toman parte del territorio de los agricultores panameños; incluso, la plaza pública del lugar, en la que crecieron los residente de Bella Vista y sus hijos, ahora pertenece a Costa Rica. La razón: la mala práctica de mover hacia dentro del territorio panameño los hitos, para extender el espacio físico de los costarricenses que viven en la frontera.
realizó un recorrido por el lugar, donde es evidente el movimiento y la destrucción de los hitos y cómo la carretera del lado tico, que estaba lejos, ahora está prácticamente pegada a las propiedades de los agricultores panameños.
Uno de esos testigos de cómo la frontera panameña pierde territorio es Alfonso Martínez, un productor de café en el sector de Bella Vista. “Mi familia y yo a diario somos testigos de la mala práctica de los ticos de sacar los mojones que delimitan el territorio entre ambos países y los corren unos metros adentro de Panamá, para extender su espacio físico, haciendo que, poco a poco, nuestro país vaya perdiendo terreno”, afirma Fuentes.
Por ello, nuevamente hizo un llamado a las autoridades panameñas, para que a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, visiten el lugar y puedan ver sobre el terreno que no se respetan los acuerdos binacionales por parte de los costarricenses.
Encarnación Castillo, quien reside en la comunidad de Alto Quiel, en Renacimiento, es otro de los afectados. “Estamos preocupados por el irrespeto de los ticos, quienes han hecho caso omiso a los acuerdos que se lograron en años anteriores y están haciendo lo que les da la gana en perjuicio de los vecinos panameños”, afirma visiblemente molesto, ya que la cerca de la finca de su propiedad, en donde se dedica a la ganadería, fue dañada.
El daño, según denunció, se hizo ampliando la carretera y dejando las caídas de las aguas hacia su finca y afirmó que a consecuencia de esta acción le han hurtado varios animales.
Otro de los sectores fronterizos afectados es en Los Pilones, en Cañas Gordas. Allí, Amílcar Quiel tiene una finca -pegada a la carretera- que los ticos aducen que les pertenece. Vivió una experiencia desagradable cuando policías ticos le retuvieron su auto y le obligaron a pagar $8 mil 600 para devolvérselo. “Los ticos, al momento que me detuvieron, me dijeron que yo estaba introduciendo un equipo sin los respectivos permisos y que circulaba por su territorio”, aseguró Quiel.
El productor agregó que el punto en donde le quitaron el auto era parte de una carretera que, según los residentes de avanzada edad, pertenecía a Panamá, y con la pérdida de los hitos, ahora es de Costa Rica.
“Estamos pidiéndoles a las autoridades que redefinan los límites para saber por dónde transitar, pues solo en este sector los ticos han decomisado ya cinco vehículos a productores panameños”, indica.
Confirman cambios
La problemática que enfrentan los panameños ya es de conocimiento de las autoridades. El director del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Frank Ábrego, confirmó que efectivamente se está dando la remoción de los hitos en la frontera con Costa Rica y que informaron oportunamente a la Cancillería, a través del Ministerio de Seguridad.
“Entendemos que hay una comisión binacional Panamá–Costa Rica, que realizará reuniones en las cuales se van a tratar temas económicos y sociales en común, pero también el asunto de la remoción de hitos por parte de unos malos costarricenses que quieren ganar uno o dos metros de tierra”, manifestó Ábrego.
A su entender, la remoción de los hitos afecta la seguridad porque hay poblaciones panameñas a las que Senafront no puede llegar por carretera, ya que están delimitadas dentro del espacio físico de la República de Costa Rica, cuya Policía le impide el paso.
Por tal situación, las unidades se ven obligadas a llegar a fincas de propiedad de panameños, atravesando las áreas montañosas.
El jefe del Senafront asegura que actualmente se delimita cierto sector que se supone que es panameño, y cuando llegan, resulta que el hito se ha corrido, y por las dudas de si se entra o no al otro país, se deja de ejercer la acción policial requerida.
Ábrego explicó que en la frontera entre Panamá y Costa Rica no hay barreras, así que a ambos países los separa una calle. “No hay cerca o alambrado, no hay torres de centinela, pero a la hora de que un alcalde o corregidor quiere impartir justicia en la parte administrativa, se ve limitado por desconocer los límites geográficos, debido a que los hitos han sido removidos 10 o 20 metros, lo cual es mucho espacio”, destaca.
Finalmente, dijo que debido a la remoción de los hitos, el Senafront ha colocado marcaciones de acuerdo con las coordenadas que tiene el Instituto Tommy Guardia y aun así las quitan.
El año pasado, las autoridades panameñas pudieron corroborar el hecho en el sector de Renacimiento, en Panamá, y el Cantón de Coto Brus, en Costa Rica, en donde se observó que efectivamente se estaban destruyendo y removiendo los monumentos limítrofes en La Unión y Río Sereno.
Tras ello, según una nota de la Cancillería de la República, se decidió reactivar las campañas de concienciación a la población y autoridades locales que buscan que se protejan y se respeten dichos monolitos.
Además se informó que el Instituto Tommy Guardia suministrará la pintura para que el Senafront les dé mantenimiento constante a los mojones limítrofes existentes, como miembro pleno de la Comisión Permanente de Límites.